Orlando Ramos
Un verso, una vida.
Una daga desnuda cruzaba la piel del alma
La vertebra quebrada no pudo sostener
Ese cuerpo de misterio.
La vertebra quebrada no pudo sostener
Ese cuerpo de misterio.
Una sombra ofuscada entre jazminez
Sin nombre, sin miedo, sin memoria
Socavando las entrañas.
Sin nombre, sin miedo, sin memoria
Socavando las entrañas.
Un suspiro cuyo viento desvanece
Esos ojos que son polvo,
Polvo de estrellas.
Esos ojos que son polvo,
Polvo de estrellas.
Un camino errante, serpentea hacia el futuro
Vistiendo de azúl una paloma
Llegó el ocaso.
Vistiendo de azúl una paloma
Llegó el ocaso.