jesus dimitrov
Poeta recién llegado
Razón de la inmensa forma
de la delicada estrofa
sincronizada con pinceladas
y el pulso fugas de las almas pintadas.
Oneyda canto de mis noches
de la armonía de mi bosque
de lo fruncido de mi tristeza
y de la melancolía espesa.
Nunca dejes mi amor, nunca dejes
que me vea perdido en los campos
donde no avitan los astros
y no respiran los espacios.
Determina mi vida
con tu mirada en las esquinas
de los límites de mi púpila
y la arbolada pestaña seducida.
Habla conmigo junto al mar
aunque no sintamos su inmensidad
declama conmigo el atardecer
esperando un intenso amanecer.
Sacia mis deseos vagos
con tus labios aferrrados
sobre la estancia que sincela
una lira entre la esfera.
Circunda siempre entre mi mente
no escapes de mi derepente
no temas a la fulgura
de mi pasión pura.
ONEYDA ENCADENATE A MI CUERPO
Y SERÁS PROTEGIDA EN LA BATALLA.
de la delicada estrofa
sincronizada con pinceladas
y el pulso fugas de las almas pintadas.
Oneyda canto de mis noches
de la armonía de mi bosque
de lo fruncido de mi tristeza
y de la melancolía espesa.
Nunca dejes mi amor, nunca dejes
que me vea perdido en los campos
donde no avitan los astros
y no respiran los espacios.
Determina mi vida
con tu mirada en las esquinas
de los límites de mi púpila
y la arbolada pestaña seducida.
Habla conmigo junto al mar
aunque no sintamos su inmensidad
declama conmigo el atardecer
esperando un intenso amanecer.
Sacia mis deseos vagos
con tus labios aferrrados
sobre la estancia que sincela
una lira entre la esfera.
Circunda siempre entre mi mente
no escapes de mi derepente
no temas a la fulgura
de mi pasión pura.
ONEYDA ENCADENATE A MI CUERPO
Y SERÁS PROTEGIDA EN LA BATALLA.