Ania Kupuri
Poeta recién llegado
Shhhiittttt¡¡
Habla el rincón del alma
en doloridos cánticos de insatisfacción.
Se moja ante la furia
potente de lágrimas en jauría ¡Ruines!
Que arrasan con la evocación loca
y cierran los ventanales.
Shhhiittttt¡¡
Dejémosla volverse carne y llorar
cansada de ser solo alma
de guardarse para sí aquellos momentos
extasiados de contradicción
y de estar atada a la miseria de un cuerpo
de un disfraz nunca pedido
emulando una libertad expuesta.
Shhhiittttt¡¡
Sea así que se frote entre las espinas
y olvide el aroma de las flores
¡Qué llore el alma que olvidó pérdida
las sendas de los regresos¡
Y se quedó impávida y nocturna
a veces ataviada de estrellas
Con los ojos mudos de sueños
©
Habla el rincón del alma
en doloridos cánticos de insatisfacción.
Se moja ante la furia
potente de lágrimas en jauría ¡Ruines!
Que arrasan con la evocación loca
y cierran los ventanales.
Shhhiittttt¡¡
Dejémosla volverse carne y llorar
cansada de ser solo alma
de guardarse para sí aquellos momentos
extasiados de contradicción
y de estar atada a la miseria de un cuerpo
de un disfraz nunca pedido
emulando una libertad expuesta.
Shhhiittttt¡¡
Sea así que se frote entre las espinas
y olvide el aroma de las flores
¡Qué llore el alma que olvidó pérdida
las sendas de los regresos¡
Y se quedó impávida y nocturna
a veces ataviada de estrellas
Con los ojos mudos de sueños
©