Frias mis manos, helados mis pies,
en todos lados, todos los dias,
alguien sufre de frio, alguien sufre de estres.
Sonrio con miedo de morir de risa,
de morir, moriria con ancias de escribir,
cerrar mis ojos, seria abrirlos iluminados de poesia.
En una triste hoja, aun mas me entristesco,
ojala sea pasajero, ojala esa nuve sea pasajera,
mi cara palida encuentra un nuevo cambio a medida que cresco.
Estoy a salvo, me digo,
inspirado hasta el mas nose,
en el autocrimen de cada palabra soy testigo,
y mi frenesi desaparece, como la cenisienta al llegar las doce.
Estornudo, y mi toz no cesa,
un resfrio insesperado,
aturdido por la sociedad, sus lujos y riqueza.
Creo, que quiero creer que no quiero caer en la trampa del cazador,
aquel que no caza por placer,
pero al parecer mi cabeza es un trofeo para el mejor postor,
es un trofeo de lujuria,
es la recompenza para aquel que se atreva a comprender en su totalidad mi explicita locura.
Soy poeta, poeta como Pablo, Mario, y Juana,
poeta como unos tantos,
tantos locos perdidos en una realidad practicamente insana.
Insensata, asi es como se desata el poeta,
con palabras de cuarta, o simplemente con letras,
ante senoras y senores, letras que forman palabras,
palabras que deforman corazones.
en todos lados, todos los dias,
alguien sufre de frio, alguien sufre de estres.
Sonrio con miedo de morir de risa,
de morir, moriria con ancias de escribir,
cerrar mis ojos, seria abrirlos iluminados de poesia.
En una triste hoja, aun mas me entristesco,
ojala sea pasajero, ojala esa nuve sea pasajera,
mi cara palida encuentra un nuevo cambio a medida que cresco.
Estoy a salvo, me digo,
inspirado hasta el mas nose,
en el autocrimen de cada palabra soy testigo,
y mi frenesi desaparece, como la cenisienta al llegar las doce.
Estornudo, y mi toz no cesa,
un resfrio insesperado,
aturdido por la sociedad, sus lujos y riqueza.
Creo, que quiero creer que no quiero caer en la trampa del cazador,
aquel que no caza por placer,
pero al parecer mi cabeza es un trofeo para el mejor postor,
es un trofeo de lujuria,
es la recompenza para aquel que se atreva a comprender en su totalidad mi explicita locura.
Soy poeta, poeta como Pablo, Mario, y Juana,
poeta como unos tantos,
tantos locos perdidos en una realidad practicamente insana.
Insensata, asi es como se desata el poeta,
con palabras de cuarta, o simplemente con letras,
ante senoras y senores, letras que forman palabras,
palabras que deforman corazones.