Eratalia
Con rimas y a lo loco
Cúbreme, Ángel, con tus alas
guárdame de todo mal;
si ves que escribo fatal
ven raudo y me lo señalas.
Ligero, como las balas...
pues será providencial
la ayuda espiritual
que tú, amable, me regalas.
Dime, por ejemplo, ahora
cómo acabo el sonetillo
que me acabas de inspirar.
¿Que lo borre sin demora
que te parece un ladrillo?
¡Pues yo digo que ni hablar!