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Oración para alguna fatídica amante

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ORACIÓN PARA ALGUNA FATÍDICA AMANTE



Suculentas las rojas orquídeas

brotan como cuentas de algún rosario blasfemo

desde las heridas palpitantes de mi axila

légamo y rubíes de tus labios y tus besos.


Antigua amante de esplendores oxidados

recorres mi humana geografía

buscando viejos rencores

en las columnas corintias

o en los vitrales donde nacen

los colores primitivos.


Escancias tus magníficos venenos

en los griales que para tí, oh amada,

labramos los antiguos caballeros

salmodiando ecos de águilas cetreras

y chillidos de vencejos.


Tiempos de añoso color de vino

o rubíes desteñidos

tiempos de la desvergüenza

ocaso de la Belleza

pero tú sigues intacta flor

o líquen sobre roble

a tu través vuelan los ángeles del pecado.


Prestas tu boca el tigre rencoroso

que impío hiere la joven carne del mártir

y redimes las horas hasta que los relojes

de las torres mendicantes

encuentren su meridiano y mi consuelo.


Furtivas avanzan las sombras

en las que anida el silencio

los cementerios inundados

exponen osamentas o sus polvos

- memento, homo, quia pulvis es et in pulverem reverteris-

y abren sus puertas al canto de los goliardos beodos

en la clara madrugada.



Diosa de los ojos garzos

como puñales desprendidos de la luna

oculta tras fúnebres velos

o nieblas de los pantanos

tu lejana vibración agita

el campo de los asfodelos

y es presagio de mi muerte

que será mi vida nueva.



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Ilust.: Odalisque à la coulotte rouge. Henri Matisse. 1921
 
ORACIÓN PARA ALGUNA FATÍDICA AMANTE



Suculentas las rojas orquídeas

brotan como cuentas de algún rosario blasfemo

desde las heridas palpitantes de mi axila

légamo y rubíes de tus labios y tus besos.


Antigua amante de esplendores oxidados

recorres mi humana geografía

buscando viejos rencores

en las columnas corintias

o en los vitrales donde nacen

los colores primitivos.


Escancias tus magníficos venenos

en los griales que para tí, oh amada,

labramos los antiguos caballeros

salmodiando ecos de águilas cetreras

y chillidos de vencejos.


Tiempos de añoso color de vino

o rubíes desteñidos

tiempos de la desvergüenza

ocaso de la Belleza

pero tú sigues intacta flor

o líquen sobre roble

a tu través vuelan los ángeles del pecado.


Prestas tu boca el tigre rencoroso

que impío hiere la joven carne del mártir

y redimes las horas hasta que los relojes

de las torres mendicantes

encuentren su meridiano y mi consuelo.


Furtivas avanzan las sombras

en las que anida el silencio

los cementerios inundados

exponen osamentas o sus polvos

- memento, homo, quia pulvis es et in pulverem reverteris-

y abren sus puertas al canto de los goliardos beodos

en la clara madrugada.



Diosa de los ojos garzos

como puñales desprendidos de la luna

oculta tras fúnebres velos

o nieblas de los pantanos

tu lejana vibración agita

el campo de los asfodelos

y es presagio de mi muerte

que será mi vida nueva.



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Ilust.: Odalisque à la coulotte rouge. Henri Matisse. 1921


Precioso ese canto a la mujer fatal, querido amigo Miguel, siempre admiro mucho tus obras, esplendidas y magistralmente trabajadas. Estas metáforas son esplendidas, y es sin rencor aparente esa muerte en el corazón. Toda mi admiración y aplausos amigo, felicidades. Un abrazo, que vaya todo estupendamente.
 
ORACIÓN PARA ALGUNA FATÍDICA AMANTE



Suculentas las rojas orquídeas

brotan como cuentas de algún rosario blasfemo

desde las heridas palpitantes de mi axila

légamo y rubíes de tus labios y tus besos.


Antigua amante de esplendores oxidados

recorres mi humana geografía

buscando viejos rencores

en las columnas corintias

o en los vitrales donde nacen

los colores primitivos.


Escancias tus magníficos venenos

en los griales que para tí, oh amada,

labramos los antiguos caballeros

salmodiando ecos de águilas cetreras

y chillidos de vencejos.


Tiempos de añoso color de vino

o rubíes desteñidos

tiempos de la desvergüenza

ocaso de la Belleza

pero tú sigues intacta flor

o líquen sobre roble

a tu través vuelan los ángeles del pecado.


Prestas tu boca el tigre rencoroso

que impío hiere la joven carne del mártir

y redimes las horas hasta que los relojes

de las torres mendicantes

encuentren su meridiano y mi consuelo.


Furtivas avanzan las sombras

en las que anida el silencio

los cementerios inundados

exponen osamentas o sus polvos

- memento, homo, quia pulvis es et in pulverem reverteris-

y abren sus puertas al canto de los goliardos beodos

en la clara madrugada.



Diosa de los ojos garzos

como puñales desprendidos de la luna

oculta tras fúnebres velos

o nieblas de los pantanos

tu lejana vibración agita

el campo de los asfodelos

y es presagio de mi muerte

que será mi vida nueva.



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Ilust.: Odalisque à la coulotte rouge. Henri Matisse. 1921
Hay amantes que enmarcan un historia, grato leerte
 
ORACIÓN PARA ALGUNA FATÍDICA AMANTE



Suculentas las rojas orquídeas

brotan como cuentas de algún rosario blasfemo

desde las heridas palpitantes de mi axila

légamo y rubíes de tus labios y tus besos.


Antigua amante de esplendores oxidados

recorres mi humana geografía

buscando viejos rencores

en las columnas corintias

o en los vitrales donde nacen

los colores primitivos.


Escancias tus magníficos venenos

en los griales que para tí, oh amada,

labramos los antiguos caballeros

salmodiando ecos de águilas cetreras

y chillidos de vencejos.


Tiempos de añoso color de vino

o rubíes desteñidos

tiempos de la desvergüenza

ocaso de la Belleza

pero tú sigues intacta flor

o líquen sobre roble

a tu través vuelan los ángeles del pecado.


Prestas tu boca el tigre rencoroso

que impío hiere la joven carne del mártir

y redimes las horas hasta que los relojes

de las torres mendicantes

encuentren su meridiano y mi consuelo.


Furtivas avanzan las sombras

en las que anida el silencio

los cementerios inundados

exponen osamentas o sus polvos

- memento, homo, quia pulvis es et in pulverem reverteris-

y abren sus puertas al canto de los goliardos beodos

en la clara madrugada.



Diosa de los ojos garzos

como puñales desprendidos de la luna

oculta tras fúnebres velos

o nieblas de los pantanos

tu lejana vibración agita

el campo de los asfodelos

y es presagio de mi muerte

que será mi vida nueva.



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Ilust.: Odalisque à la coulotte rouge. Henri Matisse. 1921
A LAS AMANTES QUE LAS FUSILEN, POR PERPETRAR EL MACHISMO. BUENO, ESTA BIEN QUE MUERA EL SOSODICHO, PARA QUE NO DEJE CRIAS. YA LO DECIA UN POEMILLA. DE ALGUIEN.
FELIZ DIA POETA, QUE TODO VAYA BIEN. DESIRE SOLE
 
ORACIÓN PARA ALGUNA FATÍDICA AMANTE



Suculentas las rojas orquídeas

brotan como cuentas de algún rosario blasfemo

desde las heridas palpitantes de mi axila

légamo y rubíes de tus labios y tus besos.


Antigua amante de esplendores oxidados

recorres mi humana geografía

buscando viejos rencores

en las columnas corintias

o en los vitrales donde nacen

los colores primitivos.


Escancias tus magníficos venenos

en los griales que para tí, oh amada,

labramos los antiguos caballeros

salmodiando ecos de águilas cetreras

y chillidos de vencejos.


Tiempos de añoso color de vino

o rubíes desteñidos

tiempos de la desvergüenza

ocaso de la Belleza

pero tú sigues intacta flor

o líquen sobre roble

a tu través vuelan los ángeles del pecado.


Prestas tu boca el tigre rencoroso

que impío hiere la joven carne del mártir

y redimes las horas hasta que los relojes

de las torres mendicantes

encuentren su meridiano y mi consuelo.


Furtivas avanzan las sombras

en las que anida el silencio

los cementerios inundados

exponen osamentas o sus polvos

- memento, homo, quia pulvis es et in pulverem reverteris-

y abren sus puertas al canto de los goliardos beodos

en la clara madrugada.



Diosa de los ojos garzos

como puñales desprendidos de la luna

oculta tras fúnebres velos

o nieblas de los pantanos

tu lejana vibración agita

el campo de los asfodelos

y es presagio de mi muerte

que será mi vida nueva.



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Ilust.: Odalisque à la coulotte rouge. Henri Matisse. 1921

Exponer esos espacios que se apropian en la mujer fatal. una rabia sedosa para
que el canto de los amantes destrozadores se pierda. un magnifico poema de
secuencias agasajadas entre formas abiertas frente a la realidad doblada.
un saludo siempre de luzyabsenta
 
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