cristina bajo
Poeta asiduo al portal
Estoy entregada en ti en cuerpo y alma
y no existen límites que justifiquen la renuncia.
El miedo es cierto,
tan cierto como que tus ojos avellana
me subyugan,
pero debo jugar a ganar
...y si perdiera
la decepción de tu ausencia
sería aún peor que el fracaso.
Por eso no sirve poner freno a la apuesta:
he de jugar por ti
como sí en mi misma estuviera
el elixir silencioso del éxito
...o del fracaso.
Dios sabe si mañana avergonzada
lloraré pérdida ante la decisión
resoluta que ahora tomo
pero con tu amor no hay crisis
ni desasosiego
y sin ti sí,
sin ti tengo la genuina zozobra
de que la estabilidad
no vale más que el embrujo de tu risa.
Órdago a grandes pues,
y que me perdonen los pitos,
a partir de mañana
sólo estoy dispuesta a reinventar
un universo renovado en ti.
y no existen límites que justifiquen la renuncia.
El miedo es cierto,
tan cierto como que tus ojos avellana
me subyugan,
pero debo jugar a ganar
...y si perdiera
la decepción de tu ausencia
sería aún peor que el fracaso.
Por eso no sirve poner freno a la apuesta:
he de jugar por ti
como sí en mi misma estuviera
el elixir silencioso del éxito
...o del fracaso.
Dios sabe si mañana avergonzada
lloraré pérdida ante la decisión
resoluta que ahora tomo
pero con tu amor no hay crisis
ni desasosiego
y sin ti sí,
sin ti tengo la genuina zozobra
de que la estabilidad
no vale más que el embrujo de tu risa.
Órdago a grandes pues,
y que me perdonen los pitos,
a partir de mañana
sólo estoy dispuesta a reinventar
un universo renovado en ti.
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