Bender Carvajal
Poeta recién llegado
[video=youtube;QJTyY6MQY7U]http://www.youtube.com/watch?v=QJTyY6MQY7U&feature=youtu.be[/video]<br>
<br>
Estoy destinado<br>
a tu inmortalidad de peces,<br>
a tu estancia que alborota<br>
esta libido sangrante,<br>
a ordeñar de tus ojos<br>
mi deseo de morderte el alma,<br>
y a ver como los hijos mueren<br>
en un desfiladero de muslos<br>
descontracturados.<br>
Heme aquí trepando tu vagina<br>
como un incauto, inventor<br>
de galaxias húmedas que gimotean<br>
con sus abrazos de supernova,<br>
bebedor del perfume inagotable,<br>
como un surtidor pintándole noches<br>
a tu cuerpo desenfundado,<br>
tú digital y yo análogo, pleamar<br>
de solsticios cuando te estallo<br>
piel hembra lúdico trueno<br>
con esa boca tuya de incubadora<br>
mientras me extirpas la vida<br>
con que te concibo.<br>
Dame de comer<br>
con tu disfraz de pechos <br>
y la cuaresma que llevas prendada<br>
desde tu vientre,<br>
quiero ver tu espalda atormentada,<br>
los espasmos de tus huesos,<br>
hacinar este tiempo volátil<br>
contra tus caderas<br>
y quedar como un viajero intergaláctico<br>
estacionado en la cicatriz<br>
que cuelga desde tu cintura;<br>
prefiero el azar de tu permiso intacto<br>
antes que la periferia<br>
de tus sueños indultados,<br>
tomarte como tú me recibas,<br>
acunarme bajo la selva protectora<br>
de tus labios que me invitan,<br>
y nadar como un péndulo<br>
por tu anarquía incandescente.<br>
<br>
Te miro con ganas de ti<br>
que tú sabes que fluyo,<br>
a medio metro de tus ojos,<br>
con tus pies de ronda por mis hombros,<br>
te miro con infarto<br>
en los dedos que separan,<br>
con tribulación de calambres<br>
bajo el aliento, <br>
te miro con los ojos hinchados de ti<br>
que eres una copa <br>
con las puertas abiertas,<br>
oración de maltrato<br>
contra mis años de gloria intacta,<br>
carnicera de mi sexo botánico,<br>
macetero de estos frutos<br>
donde la miel se derrama lamiendo.<br>
Tienes que darme de ti<br>
por el resto de tu vida,<br>
tú, patrimonio de mi pobreza<br>
inoxidable, tú me tienes que sanar<br>
la complicidad de los abismos, tú,<br>
laguna constante de mis suicidios<br>
donde muero y salgo vivo, tú,<br>
sepulturera rebosante<br>
con el mausoleo de tus orgasmos,<br>
tú tienes que replegar la senda<br>
y manufacturar el tiempo genital<br>
de nuestros cuerpos indivisibles;<br>
yo no sé vivir fuera de ti<br>
sin tu latido de paredes<br>
y frenesí de gaviotas que vuelan húmedas,<br>
me tienes que señalar el camino<br>
si no voy de paseo por tus besos con agravio,<br>
y darle probablemente la extremaunción<br>
a esta piel de roca con torrente sanguíneo<br>
si un día te marchas<br>
y yo me quedo parapléjico<br>
con la eutanasia de tu desencanto.
<br>
Estoy destinado<br>
a tu inmortalidad de peces,<br>
a tu estancia que alborota<br>
esta libido sangrante,<br>
a ordeñar de tus ojos<br>
mi deseo de morderte el alma,<br>
y a ver como los hijos mueren<br>
en un desfiladero de muslos<br>
descontracturados.<br>
Heme aquí trepando tu vagina<br>
como un incauto, inventor<br>
de galaxias húmedas que gimotean<br>
con sus abrazos de supernova,<br>
bebedor del perfume inagotable,<br>
como un surtidor pintándole noches<br>
a tu cuerpo desenfundado,<br>
tú digital y yo análogo, pleamar<br>
de solsticios cuando te estallo<br>
piel hembra lúdico trueno<br>
con esa boca tuya de incubadora<br>
mientras me extirpas la vida<br>
con que te concibo.<br>
Dame de comer<br>
con tu disfraz de pechos <br>
y la cuaresma que llevas prendada<br>
desde tu vientre,<br>
quiero ver tu espalda atormentada,<br>
los espasmos de tus huesos,<br>
hacinar este tiempo volátil<br>
contra tus caderas<br>
y quedar como un viajero intergaláctico<br>
estacionado en la cicatriz<br>
que cuelga desde tu cintura;<br>
prefiero el azar de tu permiso intacto<br>
antes que la periferia<br>
de tus sueños indultados,<br>
tomarte como tú me recibas,<br>
acunarme bajo la selva protectora<br>
de tus labios que me invitan,<br>
y nadar como un péndulo<br>
por tu anarquía incandescente.<br>
<br>
Te miro con ganas de ti<br>
que tú sabes que fluyo,<br>
a medio metro de tus ojos,<br>
con tus pies de ronda por mis hombros,<br>
te miro con infarto<br>
en los dedos que separan,<br>
con tribulación de calambres<br>
bajo el aliento, <br>
te miro con los ojos hinchados de ti<br>
que eres una copa <br>
con las puertas abiertas,<br>
oración de maltrato<br>
contra mis años de gloria intacta,<br>
carnicera de mi sexo botánico,<br>
macetero de estos frutos<br>
donde la miel se derrama lamiendo.<br>
Tienes que darme de ti<br>
por el resto de tu vida,<br>
tú, patrimonio de mi pobreza<br>
inoxidable, tú me tienes que sanar<br>
la complicidad de los abismos, tú,<br>
laguna constante de mis suicidios<br>
donde muero y salgo vivo, tú,<br>
sepulturera rebosante<br>
con el mausoleo de tus orgasmos,<br>
tú tienes que replegar la senda<br>
y manufacturar el tiempo genital<br>
de nuestros cuerpos indivisibles;<br>
yo no sé vivir fuera de ti<br>
sin tu latido de paredes<br>
y frenesí de gaviotas que vuelan húmedas,<br>
me tienes que señalar el camino<br>
si no voy de paseo por tus besos con agravio,<br>
y darle probablemente la extremaunción<br>
a esta piel de roca con torrente sanguíneo<br>
si un día te marchas<br>
y yo me quedo parapléjico<br>
con la eutanasia de tu desencanto.
Última edición: