Alexander Careoga
Sublime Sendero Azul
Un espíritu libre llega a los suburbios, tratando de cegar sus ojos.
En las calles cabalgan las onzas silenciosas. Las risas detienen a la tarde.
Dulce tienda de la esquina, sus ruinas nos seducen a navegar en la geografía.
Suaves prendas de papiro, calcinan cuentos chinos. El sueño consume a la vida.
Toda geometría se construye sin parar.
Todo marcha tenue y con calma al exhalar.
Y todo retrocede, y todo se detiene.
Todo colapsa.
Todo se calma.
Todo se muere.
Todo revive.
Y la mente un Origami.
Toda geometría se origina sin parar.
Todo miedo se detiene en su renacer.
Y todo se cuartea, y todo se condensa.
Todo sucumbe,
Todo enamora.
Todo fluye.
Todo se aviva.
Y la mente un origami.
¡Ahora somos un altavoz en el universo!
En las calles cabalgan las onzas silenciosas. Las risas detienen a la tarde.
Dulce tienda de la esquina, sus ruinas nos seducen a navegar en la geografía.
Suaves prendas de papiro, calcinan cuentos chinos. El sueño consume a la vida.
Toda geometría se construye sin parar.
Todo marcha tenue y con calma al exhalar.
Y todo retrocede, y todo se detiene.
Todo colapsa.
Todo se calma.
Todo se muere.
Todo revive.
Y la mente un Origami.
Toda geometría se origina sin parar.
Todo miedo se detiene en su renacer.
Y todo se cuartea, y todo se condensa.
Todo sucumbe,
Todo enamora.
Todo fluye.
Todo se aviva.
Y la mente un origami.
¡Ahora somos un altavoz en el universo!