Cuando, perfectamente,
encaja el corazón,
en el verbo de nuestra hoguera…
el estadio de nuestras cosas,
en la comisura del verso…
la respiración del barrio, en la sed de los conjuntos.
Cuando surgen, entre humos de colores,
de una lámpara de letras…
por acaparar la rosa, que emana de su sonrisa;
lo que, otrora, fue el desorden, de los cartapacios de tigres…
al regreso de la lírica, tras esos repertorios de excusas al piano.
Que no nos digan, amigo, que demora la orquesta...
que ya hemos ensayado, todas las posturas del mercado...
que traemos un as, anudado, a las ramificadas manos de la resistencia...
que traíamos caminos, por tambores de esperanza…
astrofotografía y noches esmeralda;
que viene abriendo,
sus mil puertas de acuarela,
cada teatro en lucha.
Que hemos visualizado,
en arte urbano y arcanos pop,
cada migración de mariposas;
mientras esas muchachas de las caravanas,
repletan de café, nuestras guitarras.
encaja el corazón,
en el verbo de nuestra hoguera…
el estadio de nuestras cosas,
en la comisura del verso…
la respiración del barrio, en la sed de los conjuntos.
Cuando surgen, entre humos de colores,
de una lámpara de letras…
por acaparar la rosa, que emana de su sonrisa;
lo que, otrora, fue el desorden, de los cartapacios de tigres…
al regreso de la lírica, tras esos repertorios de excusas al piano.
Que no nos digan, amigo, que demora la orquesta...
que ya hemos ensayado, todas las posturas del mercado...
que traemos un as, anudado, a las ramificadas manos de la resistencia...
que traíamos caminos, por tambores de esperanza…
astrofotografía y noches esmeralda;
que viene abriendo,
sus mil puertas de acuarela,
cada teatro en lucha.
Que hemos visualizado,
en arte urbano y arcanos pop,
cada migración de mariposas;
mientras esas muchachas de las caravanas,
repletan de café, nuestras guitarras.