elena morado
Poeta que considera el portal su segunda casa
esta es como la historia del ratero que pillan infraganti, con el botín de sus zanganadas a la espalda, en donde él - y sus amiguitos más cercanos - tienen el descaro de proclamar que es todo mentira y que las fechorías son imaginarias.
has estado genial elenita, poniendote firme ante este personaje que demuestra su calidad intelectual, y ante los que justifican la bandidencia.
saluditos.
No te conteste al primer comentario, lo siento estaba ocupada.
Un besito Fores y gracias.