…y porque he pescado mucho, y he pecado mucho…
y cuando las panteras sonríen sobre la bahía,
y sobre esas desembocaduras del verbo…
y cuando esas tardes escondidas,
entre los murciélagos y los rosales…
y cuando las voces profundas que escarban las grutas,
y la dentellada del pez fósil,
y los ultrasonidos por los alveolos
y los musgos de las fronteras…
y las ballenas que predican,
y ese polvo cósmico y dorado,
y esos caballitos de mar que se reúnen los sábados…
y cuando se exageran,
esas oscuridades de los viejos submarinos…