Divino es tu otoño,
de tu vida la etapa,
que penetro siendo abril.
Tuyo soy, arraigado en tu piel
y cuando alcanzar las nubes puedo,
dejo caer sobre ti,
como hojas traviesas,
suavemente mis besos.
Caricias y experiencias juntas vuelan,
aves con rumbo por un cielo plateado,
donde el amor anida y nuestros labios abiertos,
pidiendo mas
pasión.
Perfumando la noche,
el aroma de humedecida madera,
llega vagando hasta mi,
atravesando mis sentidos,
cuando afirmado al suelo del bosque,
mas intenso siento descender,
el rocío.