averapaz
Poeta recién llegado
Un triste y desvanecido rayo de luz lunar
alcanza a iluminar la mitad de mi rostro
mientras aún espero el amanecer pegado a mi ventana.
Mi mirada fija a ésa, la estrella que tantas noches nos guió;
la estrella que fue testigo de tantos derroches de pasión;
la estrella que fue cómplice de tanto amor...
hoy esa estrella es espectadora de mi soledad.
No puedo si quiera dejar de pensar
en aquellas palabras lanzadas como flechas
y un desgarvado grillo llora cantando a la melancolía
y acompaña mis pensamientos en esta desolada
y silenciosa noche
donde el frío se confunde con el dolor
y ayer parece demasiado lejos.
Copa tras copa en esta noche, en este mundo
y aún no estoy seguro si estoy ebrio de alcohol
o de amor.
Quizá es una mala combinación entre ambos
y el mundo se me mueve cuando veo los tiritantes
azules astros en la inmensidad.
¡Ah! si tan sólo hubiera sido capaz
de mantener la distancia entre
esta maldita insurgencia y ella.
Si tan sólo hubiera podido controlar mis prioridades.
Ahora cada una de mis noches es como ésta,
fría, vacía, silenciosa y llena de alcohol.
Ahora noche tras noche paso pegado a ésta,
la ventana que tantas veces te vio despertar,
mirando a esa cómplice estrella,
esperando amaneceres como revelaciones
mientras siento apagarse la llama de mi revolución
porque mi corazón te espera
y tú no estás conmigo.
Mi vida pierde todo su sentido,
compañera,
amante mía,
porque aprendí a salvarme
haciendo revolución desde ti
y sin ti he perdido mis fuerzas para luchar
y hasta mi propia vida empieza a controlarme.
Y noche trás noche espero
que con este nuevo amanecer
salga de nuevo el sol...
alcanza a iluminar la mitad de mi rostro
mientras aún espero el amanecer pegado a mi ventana.
Mi mirada fija a ésa, la estrella que tantas noches nos guió;
la estrella que fue testigo de tantos derroches de pasión;
la estrella que fue cómplice de tanto amor...
hoy esa estrella es espectadora de mi soledad.
No puedo si quiera dejar de pensar
en aquellas palabras lanzadas como flechas
y un desgarvado grillo llora cantando a la melancolía
y acompaña mis pensamientos en esta desolada
y silenciosa noche
donde el frío se confunde con el dolor
y ayer parece demasiado lejos.
Copa tras copa en esta noche, en este mundo
y aún no estoy seguro si estoy ebrio de alcohol
o de amor.
Quizá es una mala combinación entre ambos
y el mundo se me mueve cuando veo los tiritantes
azules astros en la inmensidad.
¡Ah! si tan sólo hubiera sido capaz
de mantener la distancia entre
esta maldita insurgencia y ella.
Si tan sólo hubiera podido controlar mis prioridades.
Ahora cada una de mis noches es como ésta,
fría, vacía, silenciosa y llena de alcohol.
Ahora noche tras noche paso pegado a ésta,
la ventana que tantas veces te vio despertar,
mirando a esa cómplice estrella,
esperando amaneceres como revelaciones
mientras siento apagarse la llama de mi revolución
porque mi corazón te espera
y tú no estás conmigo.
Mi vida pierde todo su sentido,
compañera,
amante mía,
porque aprendí a salvarme
haciendo revolución desde ti
y sin ti he perdido mis fuerzas para luchar
y hasta mi propia vida empieza a controlarme.
Y noche trás noche espero
que con este nuevo amanecer
salga de nuevo el sol...
Última edición: