Russell Ramos
Poeta recién llegado
En cada reloj gastado
y la luna ardiendo de repente,
con cada sueño que compartimos
entre una mirada y el amor.
Cada beso con que nos devoramos
cuando bailamos en la cama,
por cada caricia que nos enciende
y cada susurro que se atreve a apagarnos.
Por el mundo que nos vigila
como si la noche fuera eterna,
nos gastamos la piel
para sentir en carne viva.
Con cada paso que damos
el dolor y la melancolía
hacen recordar esta vida efímera
a nuestros cuerpos cansados.
Con cada paso.
nos decimos adiós.
y la luna ardiendo de repente,
con cada sueño que compartimos
entre una mirada y el amor.
Cada beso con que nos devoramos
cuando bailamos en la cama,
por cada caricia que nos enciende
y cada susurro que se atreve a apagarnos.
Por el mundo que nos vigila
como si la noche fuera eterna,
nos gastamos la piel
para sentir en carne viva.
Con cada paso que damos
el dolor y la melancolía
hacen recordar esta vida efímera
a nuestros cuerpos cansados.
Con cada paso.
nos decimos adiós.
Última edición: