Malex
Poeta recién llegado
Para la indómita, para
Paola Ponce De Leon...
Paola Ponce De Leon...
Otra vez te llamas insomnio
de nuevo me encuentro obligado
a gastár mis horas fantásticas
bajo la trémula luz de lámpara
donde preposteramente acudo
para escribirte alguna sístole.
Cuándo el acoso de tu diagrama
es recurrente a medianoche
sin siquiera pensar en ti;
quizás en todo este pandemoniúm
fuiste siempre apotegma necio
de mis cantáres aún no escritos.
Y mi taza de café esópica
vuelve en fábula su humo,
esquematiza tu rostro al aire
a voluntad de grisácea belleza.
Te pido amigo relój
que no marques mas las horas
detente y olvidame por favor
asi sabré cuando dejé de esperarla.
Los ladridos de mi solitario perro
es lo único que hace resonancia
en la calle sáxea de mi comarca
!no, espera!
son soliloquios de mi cordura
que sale por pies de mi hogar.
Me voy a preparar otro café
el tercero de esta madrugada,
converso con él a tema libre
en una clase de esticomitia
tu eres la tela de juicio.
Ya casi amanece y no importará
una noche más en vigilia
no se notará en mi antifaz,
a partir de hoy ya será costumbre
que otra vez te llames insomnio.
de nuevo me encuentro obligado
a gastár mis horas fantásticas
bajo la trémula luz de lámpara
donde preposteramente acudo
para escribirte alguna sístole.
Cuándo el acoso de tu diagrama
es recurrente a medianoche
sin siquiera pensar en ti;
quizás en todo este pandemoniúm
fuiste siempre apotegma necio
de mis cantáres aún no escritos.
Y mi taza de café esópica
vuelve en fábula su humo,
esquematiza tu rostro al aire
a voluntad de grisácea belleza.
Te pido amigo relój
que no marques mas las horas
detente y olvidame por favor
asi sabré cuando dejé de esperarla.
Los ladridos de mi solitario perro
es lo único que hace resonancia
en la calle sáxea de mi comarca
!no, espera!
son soliloquios de mi cordura
que sale por pies de mi hogar.
Me voy a preparar otro café
el tercero de esta madrugada,
converso con él a tema libre
en una clase de esticomitia
tu eres la tela de juicio.
Ya casi amanece y no importará
una noche más en vigilia
no se notará en mi antifaz,
a partir de hoy ya será costumbre
que otra vez te llames insomnio.