Otro año más termina. Parece insólito lo rápido que pasó todo
Quién hubiese pensado que la "vida de escuela", en especial la secundaria, sería un tiempo tan corto y fugaz. Ahora es cuando realmente nos toca enfrentarnos con la vida, de a poco comenzar a ser cada vez más independientes, tratar de subsistir día a día sin la ayuda de nuestros padres, ahora es cuando nos toca ser más fuertes que nunca.
Y sin lugar a duda, es otro año más que termina, pero no un año común. Sino el último de la escuela, el último en el cual nos pasaron tantas cosas, tantas alegrías en un momento, y tanta tristeza ahora, que nos cuesta todavía superar. Porque la vida es difícil, la vida es muy dura a veces, que hasta nos cuesta comprender en muchísimas ocasiones el por qué de las cosas. Pero esta vida difícil, dura, complicada, también es hermosa, y aunque nos toquen atravesar muchas situaciones casi insuperables, tenemos que encontrar, cada uno con sus tiempos, una salida, la búsqueda de la felicidad, el rumbo que nos va a guiar constantemente. Una continuación... porque queramos o no la vida sigue, y muchas cosas que también son alegres siguen pasando aún.
Y pasó el tiempo, y quién todavía no se imagina ver a Teti vestida con la ropa de la escuela, sentada en frente al pizarrón, escuchar su risa tan contagiosa, sus gritos, sus canciones inventadas en el momento, sus delirios, sus chistes tan horribles, su pelo colorado aunque ella dijera que no estaba teñida. Quién no se imagina que ella vuelve, nos abraza, y nos dice que fue todo un sueño
Nos dejó tan marcados a todos, que pareciera que nada se puede disfrutar realmente, que todo lo demás que pasa a nuestro alrededor sea sin importancia, y hasta que algunas cosas que teníamos o considerábamos como sueños o proyectos de vida, no valieran nada en absoluto.
Pero lo que realmente tenemos que recordar de ella, es su esencia, la esencia que ella tenía como persona, porque eso es lo que nos distingue de los demás en la vida, esa tranquilidad, ese carácter tan compresible, esa sensibilidad y esa forma tan dulce de hablar que tenía, lograba que sea para cada uno de nosotros alguien tan ESPECIAL, Y TAN AMIGO DE TODOS.
Y ahora que termina otro año, ahora que se termina la escuela, ahora que se termina otra etapa en nuestra vida, aunque cueste, tenemos que recordarla no con lágrimas, sino con risas y alegría, porque ella fue feliz, es feliz, y siempre lo va a ser, y quiere lo mismo para cada uno de nosotros.
Nos quiere ver felices, disfrutando de la vida, de cada momento que pasa, como lo hizo ella.
No se perdió de hacer nada de lo que quiso, lo que debía, y lo que no. Hagamos lo mismo nosotros, para poder ser felices, para poder disfrutar de todo lo que ella disfrutó.
Recordémosla con todo el amor que pudimos darle, con sus risas, con su felicidad, con su dulzura. Tengámosla siempre presente, a nuestro lado.
Ese es el mejor regalo que podemos darle, por todo lo que hizo por nosotros. Y en este egreso, en el cual está más presente que nunca, ésta carta es su diploma.
Te amo princesa...
-Solcito.-
Y sin lugar a duda, es otro año más que termina, pero no un año común. Sino el último de la escuela, el último en el cual nos pasaron tantas cosas, tantas alegrías en un momento, y tanta tristeza ahora, que nos cuesta todavía superar. Porque la vida es difícil, la vida es muy dura a veces, que hasta nos cuesta comprender en muchísimas ocasiones el por qué de las cosas. Pero esta vida difícil, dura, complicada, también es hermosa, y aunque nos toquen atravesar muchas situaciones casi insuperables, tenemos que encontrar, cada uno con sus tiempos, una salida, la búsqueda de la felicidad, el rumbo que nos va a guiar constantemente. Una continuación... porque queramos o no la vida sigue, y muchas cosas que también son alegres siguen pasando aún.
Y pasó el tiempo, y quién todavía no se imagina ver a Teti vestida con la ropa de la escuela, sentada en frente al pizarrón, escuchar su risa tan contagiosa, sus gritos, sus canciones inventadas en el momento, sus delirios, sus chistes tan horribles, su pelo colorado aunque ella dijera que no estaba teñida. Quién no se imagina que ella vuelve, nos abraza, y nos dice que fue todo un sueño
Nos dejó tan marcados a todos, que pareciera que nada se puede disfrutar realmente, que todo lo demás que pasa a nuestro alrededor sea sin importancia, y hasta que algunas cosas que teníamos o considerábamos como sueños o proyectos de vida, no valieran nada en absoluto.
Pero lo que realmente tenemos que recordar de ella, es su esencia, la esencia que ella tenía como persona, porque eso es lo que nos distingue de los demás en la vida, esa tranquilidad, ese carácter tan compresible, esa sensibilidad y esa forma tan dulce de hablar que tenía, lograba que sea para cada uno de nosotros alguien tan ESPECIAL, Y TAN AMIGO DE TODOS.
Y ahora que termina otro año, ahora que se termina la escuela, ahora que se termina otra etapa en nuestra vida, aunque cueste, tenemos que recordarla no con lágrimas, sino con risas y alegría, porque ella fue feliz, es feliz, y siempre lo va a ser, y quiere lo mismo para cada uno de nosotros.
Nos quiere ver felices, disfrutando de la vida, de cada momento que pasa, como lo hizo ella.
No se perdió de hacer nada de lo que quiso, lo que debía, y lo que no. Hagamos lo mismo nosotros, para poder ser felices, para poder disfrutar de todo lo que ella disfrutó.
Recordémosla con todo el amor que pudimos darle, con sus risas, con su felicidad, con su dulzura. Tengámosla siempre presente, a nuestro lado.
Ese es el mejor regalo que podemos darle, por todo lo que hizo por nosotros. Y en este egreso, en el cual está más presente que nunca, ésta carta es su diploma.
Te amo princesa...
-Solcito.-
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