Recuerdo que hace unos días
estábamos tan bien, sobre los clavos
de tu cama.
Después
no necesité levantar el velo
que cubría tu otra mitad
para averiguar que algo
se había roto.
Inexorablemente.
Cada hora tiene su propio fin
y todo eso que decías,
pero el último tren que salga
saldrá desde vos
y hacia vos.
No conviene criar espantos,
amigos enemigos que nos devoran,
luces fuertes, colores que cambian,
y de pronto la nada que te tiñe.
Postrero adiós, sacrificio inútil,
será nuevamente el momento
para vagar en busca de otro hogar
estábamos tan bien, sobre los clavos
de tu cama.
Después
no necesité levantar el velo
que cubría tu otra mitad
para averiguar que algo
se había roto.
Inexorablemente.
Cada hora tiene su propio fin
y todo eso que decías,
pero el último tren que salga
saldrá desde vos
y hacia vos.
No conviene criar espantos,
amigos enemigos que nos devoran,
luces fuertes, colores que cambian,
y de pronto la nada que te tiñe.
Postrero adiós, sacrificio inútil,
será nuevamente el momento
para vagar en busca de otro hogar