lapoesiaataca
Poeta recién llegado
En otro orden de cosas tengo que decirte que no es valida la batalla, si se termina el porque pelear. La lucha, la bandera, la bota y el camino, la sangre derramada y el violento amor que te llena la boca en el beso, se acaba cuando no hay mas motivo que el tiempo y el espacio. Si no sabes, si desconoces, si no te das cuentas, ni el reloj te busca con premuras de tic tac, quizás empieza un tiempo de querer, cuando querer es importante. Importante se me vuelve el ir y venir, el mirar de frente, el encontrar tu ojo cuando digo esto o aquello. Se que cuando se eleva el sol, baña con su luz todo, lo bueno, lo malo, y lo gris también.
Culpable es también el que no quiere comprometerse, ensuciarse cotidianamente. El que lava la limpieza, creyendo que la suciedad esta en la piel y no en la concepción de caricia que en ella se deposita.
Y quitadle lo tibio a la caricia.
Quitadle la intencionalidad a la caricia.
Quitadle el hambre de tibio,
la estela de sentimientos,
el amor y el odio,
y tendrás así de golpe,
lo que no lava el jabón,
ni la soledad,
ni la sociedad,
ni la suciedad,
ni la definición de justo.
Ni la justicia,
ni el grito,
ni el golpe brutal de la muerte.
Culpable
Culpable es también el que se cree solo malo, sin esperar a definir bien, con sus dos manos, humanas, plenas.
Culpable es también el que se cree solo bueno, sin esperar a que los demás definan ternura mirando sus ojos.
Y de repente no encontrar tus ojos.
Y de repente no encontrar más voz que el grito.
Mas eco que el te quiero
que revienta en la tarde,
y se acurruca en mi cama
porque no sabe que hacer
si no estas allí
y acá en mi pecho
con tanta hambre,
con tantas ganas
de que esta soledad
este páramo de ecos
este desierto
esta negación
de tus pisadas
esta ausencia de tus pies,
no sea
mas que el sueño
malo
de una noche
serena y con las huellas
en la bruma
de la tarde,
apuñalada
en aquella esquina
con humo de cigarrillos
y cigarrillos
volando
en un tiempo
y un recuerdo.
No es valido
solo tu cabello
cayendo
en mi mano
para ser noche
y tener
reflejos caobas,
rojos
de este monte
de mi pecho.
Y sin embargo es todo lo que tengo.
Y quizás te duela
si me voy
y quizás me duela
si te vas
y quizás nos duela
si nos quedamos.
Pero mas allá de cada árbol
de cada grillo
de cada pájaro con frió,
cada nuevo atardecer
cada tus ojos
de cada mis ojos
tendremos un brillo en ellos y eso será bastante.
Un lugar distinto, un espacio, un hueco en la mano con tanta hambre de ti, y tu ...
y tu...
y tu...
y tu con la soledad
del canto
y tu con la orfandad
del canto
y tu con la simiente
muerta del canto
y tu con la esperanza
herida de muerte
del canto
si este no se para y grita,
si no es puteada
y bandera
y piedra rompiendo el cristal
de una sociedad
convertida en vidriera
y otra puteada
y un tiro en el pecho
de la injusticia
y otro llorando lo que perdió
y alguien que esta riendo
y alguien que esta llorando
acá muy lejos del rió,
y un terrible
gusto de mar y brea en la garganta.
No entenderás que cuando estas allí parada, es la historia que te llama, que te fecunda, que se estremece con tus mariposas, y las piernas chorreado de luz corren hasta la alborada para soñar en un mañana.
Si es que lo hay
hoy
y mañana
un pie
un abrazo
y buscarte en cada cosa
y encontrarte en cada espacio vacío.
y buscarte en cada espacio
y encontrarte en cada cosa que me falta.
Y un fin,
y una lucha,
y un nuevo paso,
y un horizonte,
y un empezar
de nuevo
y un llegar
y un encontrarse
en el espejo
y reconocerse.
Y tomar la grappa
cotidiana,
diaria
de pasos ajetreados
con llegadas
tardes
y hola que tal
como esta
en la cara de esta tarde
en que estoy
buscando
y tú taco
se aleja
por la esquina
en donde nunca llega
mi ojo
buscándote,
buscando.
Culpable es también el que no quiere comprometerse, ensuciarse cotidianamente. El que lava la limpieza, creyendo que la suciedad esta en la piel y no en la concepción de caricia que en ella se deposita.
Y quitadle lo tibio a la caricia.
Quitadle la intencionalidad a la caricia.
Quitadle el hambre de tibio,
la estela de sentimientos,
el amor y el odio,
y tendrás así de golpe,
lo que no lava el jabón,
ni la soledad,
ni la sociedad,
ni la suciedad,
ni la definición de justo.
Ni la justicia,
ni el grito,
ni el golpe brutal de la muerte.
Culpable
Culpable es también el que se cree solo malo, sin esperar a definir bien, con sus dos manos, humanas, plenas.
Culpable es también el que se cree solo bueno, sin esperar a que los demás definan ternura mirando sus ojos.
Y de repente no encontrar tus ojos.
Y de repente no encontrar más voz que el grito.
Mas eco que el te quiero
que revienta en la tarde,
y se acurruca en mi cama
porque no sabe que hacer
si no estas allí
y acá en mi pecho
con tanta hambre,
con tantas ganas
de que esta soledad
este páramo de ecos
este desierto
esta negación
de tus pisadas
esta ausencia de tus pies,
no sea
mas que el sueño
malo
de una noche
serena y con las huellas
en la bruma
de la tarde,
apuñalada
en aquella esquina
con humo de cigarrillos
y cigarrillos
volando
en un tiempo
y un recuerdo.
No es valido
solo tu cabello
cayendo
en mi mano
para ser noche
y tener
reflejos caobas,
rojos
de este monte
de mi pecho.
Y sin embargo es todo lo que tengo.
Y quizás te duela
si me voy
y quizás me duela
si te vas
y quizás nos duela
si nos quedamos.
Pero mas allá de cada árbol
de cada grillo
de cada pájaro con frió,
cada nuevo atardecer
cada tus ojos
de cada mis ojos
tendremos un brillo en ellos y eso será bastante.
Un lugar distinto, un espacio, un hueco en la mano con tanta hambre de ti, y tu ...
y tu...
y tu...
y tu con la soledad
del canto
y tu con la orfandad
del canto
y tu con la simiente
muerta del canto
y tu con la esperanza
herida de muerte
del canto
si este no se para y grita,
si no es puteada
y bandera
y piedra rompiendo el cristal
de una sociedad
convertida en vidriera
y otra puteada
y un tiro en el pecho
de la injusticia
y otro llorando lo que perdió
y alguien que esta riendo
y alguien que esta llorando
acá muy lejos del rió,
y un terrible
gusto de mar y brea en la garganta.
No entenderás que cuando estas allí parada, es la historia que te llama, que te fecunda, que se estremece con tus mariposas, y las piernas chorreado de luz corren hasta la alborada para soñar en un mañana.
Si es que lo hay
hoy
y mañana
un pie
un abrazo
y buscarte en cada cosa
y encontrarte en cada espacio vacío.
y buscarte en cada espacio
y encontrarte en cada cosa que me falta.
Y un fin,
y una lucha,
y un nuevo paso,
y un horizonte,
y un empezar
de nuevo
y un llegar
y un encontrarse
en el espejo
y reconocerse.
Y tomar la grappa
cotidiana,
diaria
de pasos ajetreados
con llegadas
tardes
y hola que tal
como esta
en la cara de esta tarde
en que estoy
buscando
y tú taco
se aleja
por la esquina
en donde nunca llega
mi ojo
buscándote,
buscando.