Víctor Mileo
Poeta adicto al portal
Los estibadores del silencio
trabajan en los muelles de la sumisión
Campanas bajo ángeles
de sucios pronunciar,
meditan tartamudos un
orgulloso desdén de soliloquios.
Ninguno deshollina la palabra de sus gargantas
sin embargar el propio voto de su oscilada urna.
Tenencia obligada por la urdimbre del desalojo del ovillado bienestar.
trabajan en los muelles de la sumisión
Campanas bajo ángeles
de sucios pronunciar,
meditan tartamudos un
orgulloso desdén de soliloquios.
Ninguno deshollina la palabra de sus gargantas
sin embargar el propio voto de su oscilada urna.
Tenencia obligada por la urdimbre del desalojo del ovillado bienestar.
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