yolandagarciavazquez
Poeta recién llegado
Oxígeno
Pareciera que los dioses se desangran en mi alma
al sepelio del amor..
De tan infernales, mis corrientes,
el panteón de Beatriz se transparenta.
Suspiros gregorianos de afligidas mariposas
ecualizan la prosopopeya del silencio
bajo lenguas de cristal;
En laberintos de decadentes sinfonías
hallaré el diamante de la muerte feliz.
Pero déjame las negritud de las tarántulas
para opacar la omnipotencia de la luz,
que para descender el purgatorio de Dante
me basta el oxígeno de los sueños.
En los ataúdes de las sacrificadas passifloras
he acuarelado los espejos de la lluvia,
pero mi poesía es larga e insoportable
como el diccionario de mi dolor.
¿Será por ello que los azules angelicales de tu clave de sol
plagian el nocturno escalofriante de mi misterio?
Como un beso de mantis religiosa
un desamparo de Shubert traspasa el costado del mediodía...
Violoncheada en solemne pizzicato
desciendo al paraíso de las penumbras.
- ¡Tengo el oxígeno de los sueños! -
Cirios desangelados de un altar de ayeres
alumbran la beatitud de una lágrima;
Pareciera que toda yo soy una isla de Ofelias...
¿Resolverán las lunas del soneto complaciente
este crucigrama de noches sin mañana?
En la autopsia de mi unicornio
alguna fantasía desvelará la verdad.
Yolanda García Vázquez
España
D@R
Pareciera que los dioses se desangran en mi alma
al sepelio del amor..
De tan infernales, mis corrientes,
el panteón de Beatriz se transparenta.
Suspiros gregorianos de afligidas mariposas
ecualizan la prosopopeya del silencio
bajo lenguas de cristal;
En laberintos de decadentes sinfonías
hallaré el diamante de la muerte feliz.
Pero déjame las negritud de las tarántulas
para opacar la omnipotencia de la luz,
que para descender el purgatorio de Dante
me basta el oxígeno de los sueños.
En los ataúdes de las sacrificadas passifloras
he acuarelado los espejos de la lluvia,
pero mi poesía es larga e insoportable
como el diccionario de mi dolor.
¿Será por ello que los azules angelicales de tu clave de sol
plagian el nocturno escalofriante de mi misterio?
Como un beso de mantis religiosa
un desamparo de Shubert traspasa el costado del mediodía...
Violoncheada en solemne pizzicato
desciendo al paraíso de las penumbras.
- ¡Tengo el oxígeno de los sueños! -
Cirios desangelados de un altar de ayeres
alumbran la beatitud de una lágrima;
Pareciera que toda yo soy una isla de Ofelias...
¿Resolverán las lunas del soneto complaciente
este crucigrama de noches sin mañana?
En la autopsia de mi unicornio
alguna fantasía desvelará la verdad.
Yolanda García Vázquez
España
D@R