danie
solo un pensamiento...
Padre: no veas con encono esta tierra,
con adversidad y con tirria,
no es culpa de ella
del frío de la escindida
acechándome en el descuido.
Este suelo es divino,
el necesita almas nobles
para fecundar un buen camino.
No es culpa del suelo
que las mentes estén corrompidas,
no es culpa de la soberanía
que haya un poder mal habido.
Padre: no mires a la tierra
con lágrimas en tus mejillas,
mira a las nubes, mira al cielo
y siéntete orgulloso de mi destino.
Padre: acuérdate de lo que me enseñaste,
no culpemos de nuestros males
a este suelo dolido.
No hay culpable en una guerra,
todos luchamos por algo
y por lo que creemos haber sabido.
No hay culpables en una guerra
solo borregos perdidos.
Padre: te mando un abrazo a ti
y otro para mi entrañable madre
y con esta carta me despido.