De saber que aun hoy
seguiría siendo un niño alejado de la infancia,
me habría ido contigo cuando te fuiste,
aquella fría tarde de julio.
Aquí quedé, pasaje en mano sin marcar,
hastiado de alzar el índice buscando culpas.
cansado del hijo único y la madre avasallante,
de que lo social te deglute,
del liberalismo futil
y del populismo de cumbia.
Del poder de entrecasa que nada lo puede,
de los genes, que el ambiente, que la droga, que las dietas.
Casi alcanzo la edad con la que te fuiste,
y fuiste padre en tan poco tiempo.
Te espera mi madre. No te inquietes, mi hija ya te conoce.
Se me olvidaba, yo, sigo
armando mi bolso, pasaje en mano,
en el mismo oscuro andén aquel que tanto amaste.
seguiría siendo un niño alejado de la infancia,
me habría ido contigo cuando te fuiste,
aquella fría tarde de julio.
Aquí quedé, pasaje en mano sin marcar,
hastiado de alzar el índice buscando culpas.
cansado del hijo único y la madre avasallante,
de que lo social te deglute,
del liberalismo futil
y del populismo de cumbia.
Del poder de entrecasa que nada lo puede,
de los genes, que el ambiente, que la droga, que las dietas.
Casi alcanzo la edad con la que te fuiste,
y fuiste padre en tan poco tiempo.
Te espera mi madre. No te inquietes, mi hija ya te conoce.
Se me olvidaba, yo, sigo
armando mi bolso, pasaje en mano,
en el mismo oscuro andén aquel que tanto amaste.