¡Que larga es la vida!
más larga cuando se quiere amar
que cortos se hacen los días,
en el país de la soledad.
La noche no tiene luna,
y las estrellas no quieren brillar
estos falsos amores que agrandan mi duda,
en el país de la soledad.
Hay bosques y jardines,
donde abunda la mentira, donde abunda la verdad
no hay rosas ni jazmines,
en el país de la soledad.
El viento sopla tan fuerte,
que las risas no se pueden escuchar
por doquier amores inertes,
en el país de la soledad.
El frió siempre presente,
el calor no ha de regresar
tu retrato solo en mi mente,
en el país de la soledad.
El sol se ve tan cansado,
que se pregunta, si lo volverá a amar
aquel mar que alguna vez lo ha amado,
en el país de la soledad.
De noche vuelan mariposas,
inundan esta ciudad
derraman sus llantos en prosas,
en el país de la soledad.
Solo dolor de las almas emanan,
de aquellos hombres sin vanidad
que con amores ficticios, sus corazones profanan,
en el país de la soledad.
¿Que es el amor?, me ha preguntado,
con certeza y sin piedad
¡Amor es dolor!, le he contestado,
en el país de la soledad.
más larga cuando se quiere amar
que cortos se hacen los días,
en el país de la soledad.
La noche no tiene luna,
y las estrellas no quieren brillar
estos falsos amores que agrandan mi duda,
en el país de la soledad.
Hay bosques y jardines,
donde abunda la mentira, donde abunda la verdad
no hay rosas ni jazmines,
en el país de la soledad.
El viento sopla tan fuerte,
que las risas no se pueden escuchar
por doquier amores inertes,
en el país de la soledad.
El frió siempre presente,
el calor no ha de regresar
tu retrato solo en mi mente,
en el país de la soledad.
El sol se ve tan cansado,
que se pregunta, si lo volverá a amar
aquel mar que alguna vez lo ha amado,
en el país de la soledad.
De noche vuelan mariposas,
inundan esta ciudad
derraman sus llantos en prosas,
en el país de la soledad.
Solo dolor de las almas emanan,
de aquellos hombres sin vanidad
que con amores ficticios, sus corazones profanan,
en el país de la soledad.
¿Que es el amor?, me ha preguntado,
con certeza y sin piedad
¡Amor es dolor!, le he contestado,
en el país de la soledad.