Nat Guttlein
さん
La vida se lo pasa al amor entre las bragas,
el amor se traga a la vida y a cambio escupe mariposas.
De esas que aletean y son ácidas,
de las que muerdes y largan un líquido pegajoso con gusto amargo.
Como las arcadas silenciosas que trepan por tu garganta,
como las imágenes extensas y filosas como cuchillos,
que se van pincelando en tus ojos.
Aquellos que escondes detras de una mirada arrugada,
arriba de una nariz cuyo tabique sigue sobresaliendo como la punta del monte Fuji.
Cuyo lunar particular se encuentra acariciando el borde de tus labios,
sonrisa amalgamada en cientos de frases,
de ideas y de todas las palabras que abren mi mente.
Clavas la mirada en la ventana y sonríes,
creo que te has enamorado del paisaje y yo creo que he vuelto a sonreír mirándote a ti.
el amor se traga a la vida y a cambio escupe mariposas.
De esas que aletean y son ácidas,
de las que muerdes y largan un líquido pegajoso con gusto amargo.
Como las arcadas silenciosas que trepan por tu garganta,
como las imágenes extensas y filosas como cuchillos,
que se van pincelando en tus ojos.
Aquellos que escondes detras de una mirada arrugada,
arriba de una nariz cuyo tabique sigue sobresaliendo como la punta del monte Fuji.
Cuyo lunar particular se encuentra acariciando el borde de tus labios,
sonrisa amalgamada en cientos de frases,
de ideas y de todas las palabras que abren mi mente.
Clavas la mirada en la ventana y sonríes,
creo que te has enamorado del paisaje y yo creo que he vuelto a sonreír mirándote a ti.