Al mirar, a través de mis prismáticos,
lo lejano, me lo acerco.
Veo este paisaje enfriado
y me llega a la boca un sabor semiseco.
Como las burbujas de un cava somnoliento,
que ascienden lentamente, de misterio frenadas.
A la inversa, caen los copos de la nieve
y me llega a la boca un sabor semiseco
Las aldeas que veo, fueron creciendo.
Como el acné, sobre la cara de la tierra.
Hasta cubrir, adornando lo salvaje,
y me hacen llegar a la boca un sabor semiseco.
Bandejas de líquido espumoso
con ásperos aldehídos bebibles,
se reparten entre los aldeanos bebedores
y les llega a la boca un sabor semiseco
Todo esto, es lo que espío
con los prismáticos incrustados en los ojos.
Cuando de repente, en un instante, recuerdo
que odio el sabor semiseco
lo lejano, me lo acerco.
Veo este paisaje enfriado
y me llega a la boca un sabor semiseco.
Como las burbujas de un cava somnoliento,
que ascienden lentamente, de misterio frenadas.
A la inversa, caen los copos de la nieve
y me llega a la boca un sabor semiseco
Las aldeas que veo, fueron creciendo.
Como el acné, sobre la cara de la tierra.
Hasta cubrir, adornando lo salvaje,
y me hacen llegar a la boca un sabor semiseco.
Bandejas de líquido espumoso
con ásperos aldehídos bebibles,
se reparten entre los aldeanos bebedores
y les llega a la boca un sabor semiseco
Todo esto, es lo que espío
con los prismáticos incrustados en los ojos.
Cuando de repente, en un instante, recuerdo
que odio el sabor semiseco
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