Benjamín León
Poeta recién llegado
Tiene tu cuerpo atmósfera de espuma
un sol con el naufragio atardecido
y un rayo que concluye enternecido,
al fondo, donde el mar es sólo bruma.
Tiene tu voz calor de frágil pluma,
un lago que en el duelo enardecido
asoma y se confunde con el nido
dispuesto a los aromas que rezuma.
Y tú, todo de ti se vuelve preso,
renacen tus caderas como puertos
danzando en sumergida juventud.
Frágil de luz, de piel, en el suceso,
caemos como el mundo con sus muertos
al fondo, en indomable magnitud.