pantaleon
Poeta asiduo al portal
Palabras De La Madre
Al descansar en la noche estrellada, sueño con el amor de la madre
El amor más puro de una mujer, llegado de sus extrañas
No puedo mirar el sol que me quema mis días de nostalgia
Y la luna bella que me arrulla con su manto nocturno
Camino buscando el último sendero de la vida desnuda sin sangre
No hay reverencia, ni pleitesía en este día de un frio Noviembre
Los brazos agitados de esa mujer santa, que veo en mis sueños
Y no se resinaba, a los lamentos del hijo que tanto la amaba
Por el amor de una mujer del sur, que se había quedado perdida
En los confines de su mente, llena de sombras ocultas
En esos días nos toco caminar de espalda en la vida
Las olas dejaron de bullir y el viento soplaba muy lento.
La madre abría sus manos temblorosas como el maíz en los campos
Diciendo que tenía que ser un hombre dócil con el amor que tuviera
Cosechando la tierra con gratitud por el corazón de una mujer
Sin córtale las alas de su libertad y dejárselas siempre abierta
Para que puedan volar a su mundo, cualquiera que fuese
Todas las voces son grandes y el latido es más profundo todavía
La tierra no ha muerto, quizás está agonizando como mi corazón
Estoy de pie como el trigo que se mece y no se cae al suelo
Sus ramas se arrodillan para que el viento y el sol las besen
Madre me diste la lección de la vida, que la sangre debía de correr
Y Volver al corazón baldío, yo no he olvidado tus consejos
Pero mi corazón esta solo madre, está de luto lo mato el amor
Llegaran días y noches tibias y yo andaré deambulando perdido
Entre la desgarradora soledad, sin el manto de una mujer.
No es una maldición, es angustia y llanto en la soledad de mi vida
No merecí caminar de espalda al sol en días de silencio
Tengo un corazón sacrificado y noble de existencia,
Sin el fulgor de las venas tibias de una mujer.
Por mis arterias, corre y recorre sangre de amor
A mi edad devorada por en tiempo, de la angustia y la soledad
Seguiré
gota a gota, sobre la rosas del amor de una mujer.
Hasta que nazca el fruto eterno, como mi última ola sedienta de pasión.
Brooklyn NY Nov 9 2020
Derecho Reservado Del Autor
Pantaleón
Al descansar en la noche estrellada, sueño con el amor de la madre
El amor más puro de una mujer, llegado de sus extrañas
No puedo mirar el sol que me quema mis días de nostalgia
Y la luna bella que me arrulla con su manto nocturno
Camino buscando el último sendero de la vida desnuda sin sangre
No hay reverencia, ni pleitesía en este día de un frio Noviembre
Los brazos agitados de esa mujer santa, que veo en mis sueños
Y no se resinaba, a los lamentos del hijo que tanto la amaba
Por el amor de una mujer del sur, que se había quedado perdida
En los confines de su mente, llena de sombras ocultas
En esos días nos toco caminar de espalda en la vida
Las olas dejaron de bullir y el viento soplaba muy lento.
La madre abría sus manos temblorosas como el maíz en los campos
Diciendo que tenía que ser un hombre dócil con el amor que tuviera
Cosechando la tierra con gratitud por el corazón de una mujer
Sin córtale las alas de su libertad y dejárselas siempre abierta
Para que puedan volar a su mundo, cualquiera que fuese
Todas las voces son grandes y el latido es más profundo todavía
La tierra no ha muerto, quizás está agonizando como mi corazón
Estoy de pie como el trigo que se mece y no se cae al suelo
Sus ramas se arrodillan para que el viento y el sol las besen
Madre me diste la lección de la vida, que la sangre debía de correr
Y Volver al corazón baldío, yo no he olvidado tus consejos
Pero mi corazón esta solo madre, está de luto lo mato el amor
Llegaran días y noches tibias y yo andaré deambulando perdido
Entre la desgarradora soledad, sin el manto de una mujer.
No es una maldición, es angustia y llanto en la soledad de mi vida
No merecí caminar de espalda al sol en días de silencio
Tengo un corazón sacrificado y noble de existencia,
Sin el fulgor de las venas tibias de una mujer.
Por mis arterias, corre y recorre sangre de amor
A mi edad devorada por en tiempo, de la angustia y la soledad
Seguiré
Hasta que nazca el fruto eterno, como mi última ola sedienta de pasión.
Brooklyn NY Nov 9 2020
Derecho Reservado Del Autor
Pantaleón