Noah
Poeta asiduo al portal
Pájaro de frías tardes
que sueñas con ver el mar,
¿dónde te fuiste a posar
desnudo de sentimientos?
Ahogado en tus tristes sueños,
¿cuándo vas a despertar?
En la distancia te pienso
y olvido cuál es mi nombre.
Hace ya tiempo fui hombre,
ahora solo animal
y no podré regresar
a mi alba ni a mi noche.
Imaginaré ser verso
de alguna rima incompleta.
Hoy te he encontrado. Desierta
mi alma de nueva esperanza
te contemplo en la distancia
disfrazado entre mis letras.
No sabrás quién vino a verte
escondido tras sus alas,
pero fue aquella mañana
de junio, en silencio roto...
creías que estaba loco
y sólo me enamoraba.
- o O o -
Respiro un aliento de resurrección
que gotea húmedo de tus labios.
Los mismos labios febriles.
La misma boca que me sabe a miel
cuando la muerdo y me alimento.
Néctar de ambrosía. Amargo a su final,
en el último bocado de la madrugada.
Abandono el tálamo de mis recuerdos
para regresar en un mañana incierto,
en ocasiones incompleto,
mas siempre errante de vagas cadenas,
de mariposas sin tallo,
de cuerpos que se vuelan entre nubes de vapor,
de velos, vaho y gasas que ya no cubren nada,
que ya no saben a nada
y que nada ocultan entre sus manos.
- o O o -
Desnudo ante un atisbo de melancolía
creo ver mi reflejo en aguas perdidas,
olvidadas largo tiempo atrás
antes de la fundación del mundo,
mucho antes,
antes del cáliz de agua rosa y frías almas,
mucho antes,
antes de ver mi futuro en el fondo de tus pupilas
y estremecerme.
Pude viajar escondido en los recuerdos
como los fantasmas de los niños que ya no son
y como las dudas de ancianos que nunca fueron.
Pude morir más de mil veces,
más de un millón de veces,
mas el temor a resucitar tan lejos de tus brazos,
tan perdido en la distancia infinita,
rasgaría la crisálida del Hades
para convertirme en polilla sin alas,
marchita en una vida que no lo es,
apagada en una sombra tan obscura
que ni la muerte podría calmar,
espantada, mi agonía.
- o O o -
Quisiera abrazarte un solo instante
para poder parar el tiempo
entre tus brazos.
Quisiera volarte el alma en un suspiro
para robar el secreto que escondes
en tu silencio.
Tantos deseos socavan mi alma,
tantas inquietudes mi calma,
que no sintiera sino descanso
el caminar ausente de destino
y la breve monotonía
de unos pasos que se alejan.
Vestido para el silencio
con los brazos en cruz
y en la mano desnuda solo recuerdos,
me elevo lentamente
hacia los límites del infinito
con las alas marchitas,
cargadas de utopías,
y en las lágrimas que inundan mis ojos
un fiel intento de esperanza.
que sueñas con ver el mar,
¿dónde te fuiste a posar
desnudo de sentimientos?
Ahogado en tus tristes sueños,
¿cuándo vas a despertar?
En la distancia te pienso
y olvido cuál es mi nombre.
Hace ya tiempo fui hombre,
ahora solo animal
y no podré regresar
a mi alba ni a mi noche.
Imaginaré ser verso
de alguna rima incompleta.
Hoy te he encontrado. Desierta
mi alma de nueva esperanza
te contemplo en la distancia
disfrazado entre mis letras.
No sabrás quién vino a verte
escondido tras sus alas,
pero fue aquella mañana
de junio, en silencio roto...
creías que estaba loco
y sólo me enamoraba.
- o O o -
Respiro un aliento de resurrección
que gotea húmedo de tus labios.
Los mismos labios febriles.
La misma boca que me sabe a miel
cuando la muerdo y me alimento.
Néctar de ambrosía. Amargo a su final,
en el último bocado de la madrugada.
Abandono el tálamo de mis recuerdos
para regresar en un mañana incierto,
en ocasiones incompleto,
mas siempre errante de vagas cadenas,
de mariposas sin tallo,
de cuerpos que se vuelan entre nubes de vapor,
de velos, vaho y gasas que ya no cubren nada,
que ya no saben a nada
y que nada ocultan entre sus manos.
- o O o -
Desnudo ante un atisbo de melancolía
creo ver mi reflejo en aguas perdidas,
olvidadas largo tiempo atrás
antes de la fundación del mundo,
mucho antes,
antes del cáliz de agua rosa y frías almas,
mucho antes,
antes de ver mi futuro en el fondo de tus pupilas
y estremecerme.
Pude viajar escondido en los recuerdos
como los fantasmas de los niños que ya no son
y como las dudas de ancianos que nunca fueron.
Pude morir más de mil veces,
más de un millón de veces,
mas el temor a resucitar tan lejos de tus brazos,
tan perdido en la distancia infinita,
rasgaría la crisálida del Hades
para convertirme en polilla sin alas,
marchita en una vida que no lo es,
apagada en una sombra tan obscura
que ni la muerte podría calmar,
espantada, mi agonía.
- o O o -
Quisiera abrazarte un solo instante
para poder parar el tiempo
entre tus brazos.
Quisiera volarte el alma en un suspiro
para robar el secreto que escondes
en tu silencio.
Tantos deseos socavan mi alma,
tantas inquietudes mi calma,
que no sintiera sino descanso
el caminar ausente de destino
y la breve monotonía
de unos pasos que se alejan.
Vestido para el silencio
con los brazos en cruz
y en la mano desnuda solo recuerdos,
me elevo lentamente
hacia los límites del infinito
con las alas marchitas,
cargadas de utopías,
y en las lágrimas que inundan mis ojos
un fiel intento de esperanza.