Palabras para una emergencia de amor
Toma mi mano, sin temor, Toma mi ser entero que no se corta,
En un penúltimo día de amor En un grito tangible que lastima partes
preguntas de que hierro se oxida mi corazón,
te digo que de todas las noches que murieron en agonías,
tengo algunas que no conozco, no me se en ellas
y tengo en tus ojos de verde acecino una esperanza, un gota de agua, para una sed de tierra. Tengo entre estos dos ríos raros y sus muchas venas que cortan el pasto
La experiencia de besos, si de besos, pero no es el principio,
Si no el final, lo que mas importa.
¿Eres rosa en una campana?
O ramo de pensamientos,
piensas y lloras, piensas y sientes miedo.
¿Ves todas estas heridas en mí? Allá afuera hay guerra,
guerra de seres humanos que fingen amarse, das el amor como das la vida.
Y te sobran nombres, horas, noches
Y como olvidar las estrellas, cuantas de ellas hay allá arriba
Con su luz inútil, con su invocación poco genuina, para entender
Que nada de eso alcanza,
Yo se que vas a dar el amor, como vas a dar la vida.
Ya vas a ver que si de golpe se prende la luz como un misterio
O en un día no muere la mariposa. Ya no eres tu, eres otra que siente
como el fondo de una catarata, toda esa agua arriba.
En guardia la lengua aconseja, desoyendo lo que te conté.
Todos algún día necesitamos de quien caer, me vengo cayendo
Así, así es el amor.
Y quien te dice que no tengas una casa con sonrisas algún día.
Y comprende por que todo me lleva a ti, un solo pensamiento y tengo
Enigma de juego y sobre este asfalto un nuevo rumbo.
Temo, temes,
por lo que hacemos o por lo que seremos.
En la noche no ves tus pasos, adivinas bajo las ropas un cuerpo.
Pero no confíes por que no soy solo sueños.
Te advierto, todos se cansan, yo un hombre, ningún lugar
y allí viene la guerra, esa que forma parte del terror
Y hay batallas, muertos como manos, y si quedas viva te nacen las mismas heridas,
Una y otra vez.
Temes,
pero no sabes,
un día bese a una mujer que todavía me duele.
Toma mi mano, sin temor, Toma mi ser entero que no se corta,
En un penúltimo día de amor En un grito tangible que lastima partes
preguntas de que hierro se oxida mi corazón,
te digo que de todas las noches que murieron en agonías,
tengo algunas que no conozco, no me se en ellas
y tengo en tus ojos de verde acecino una esperanza, un gota de agua, para una sed de tierra. Tengo entre estos dos ríos raros y sus muchas venas que cortan el pasto
La experiencia de besos, si de besos, pero no es el principio,
Si no el final, lo que mas importa.
¿Eres rosa en una campana?
O ramo de pensamientos,
piensas y lloras, piensas y sientes miedo.
¿Ves todas estas heridas en mí? Allá afuera hay guerra,
guerra de seres humanos que fingen amarse, das el amor como das la vida.
Y te sobran nombres, horas, noches
Y como olvidar las estrellas, cuantas de ellas hay allá arriba
Con su luz inútil, con su invocación poco genuina, para entender
Que nada de eso alcanza,
Yo se que vas a dar el amor, como vas a dar la vida.
Ya vas a ver que si de golpe se prende la luz como un misterio
O en un día no muere la mariposa. Ya no eres tu, eres otra que siente
como el fondo de una catarata, toda esa agua arriba.
En guardia la lengua aconseja, desoyendo lo que te conté.
Todos algún día necesitamos de quien caer, me vengo cayendo
Así, así es el amor.
Y quien te dice que no tengas una casa con sonrisas algún día.
Y comprende por que todo me lleva a ti, un solo pensamiento y tengo
Enigma de juego y sobre este asfalto un nuevo rumbo.
Temo, temes,
por lo que hacemos o por lo que seremos.
En la noche no ves tus pasos, adivinas bajo las ropas un cuerpo.
Pero no confíes por que no soy solo sueños.
Te advierto, todos se cansan, yo un hombre, ningún lugar
y allí viene la guerra, esa que forma parte del terror
Y hay batallas, muertos como manos, y si quedas viva te nacen las mismas heridas,
Una y otra vez.
Temes,
pero no sabes,
un día bese a una mujer que todavía me duele.