aquiles mendoza
Poeta recién llegado
Palabras
Por Aquiles Mendoza
Sé que alguna ves en la vida toca perder,
yo te conocí para quererte;
no pensé jamás que yo para ti podría ser
solamente uno mas de tus juguetes.
Te entregué mi vida tan ciegamente qué,
me quemé en tu ardiente fuego;
pensé que como yo, tu me amabas y que tal vez
lo nuestro para ti no era otro juego.
Las esperanzas e ilusiones nacen y mueren,
al igual que las flores del jardín;
pero hay amores que aunque los desprecien
se niegan rotundamente a morir.
Esta vida es de cotizar al mejor postor,
cambiar la mentira por mentira
y mediante la entrega fingir tanto amor
evitando de esa forma una nueva herida.
Nunca me ha valido decir lo que siento
¡La vida varía constantemente!
y las palabras a veces se las lleva el viento
otras tantas se quedan en la mente.
Intención no tengo de herirte el corazón,
es solamente que me siento adolorido
de pensar que puede haber otro en tu razón
y que a mí me eches al olvido.
Por Aquiles Mendoza
Sé que alguna ves en la vida toca perder,
yo te conocí para quererte;
no pensé jamás que yo para ti podría ser
solamente uno mas de tus juguetes.
Te entregué mi vida tan ciegamente qué,
me quemé en tu ardiente fuego;
pensé que como yo, tu me amabas y que tal vez
lo nuestro para ti no era otro juego.
Las esperanzas e ilusiones nacen y mueren,
al igual que las flores del jardín;
pero hay amores que aunque los desprecien
se niegan rotundamente a morir.
Esta vida es de cotizar al mejor postor,
cambiar la mentira por mentira
y mediante la entrega fingir tanto amor
evitando de esa forma una nueva herida.
Nunca me ha valido decir lo que siento
¡La vida varía constantemente!
y las palabras a veces se las lleva el viento
otras tantas se quedan en la mente.
Intención no tengo de herirte el corazón,
es solamente que me siento adolorido
de pensar que puede haber otro en tu razón
y que a mí me eches al olvido.