Ayax
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cual niña que desea un caramelo
que sabe está guardado en la alacena
mas robarlo le aterra y le da pena
por temor al castigo desde el cielo.
Así tú, aunque mi verso te enajena
y me sueña tu piel de terciopelo,
en el fondo me ves cual fauno en celo
que te puede arrastrar hacia la gehena.
Comprendo que en verdad mucho le temas
al báratro y su fuego calcinante,
en el cual, sientes, casi que te quemas
con tan sólo pensar en ser mi amante;
por eso me rehúyes con pamemas
y, a la vez, te santiguas al instante.
que sabe está guardado en la alacena
mas robarlo le aterra y le da pena
por temor al castigo desde el cielo.
Así tú, aunque mi verso te enajena
y me sueña tu piel de terciopelo,
en el fondo me ves cual fauno en celo
que te puede arrastrar hacia la gehena.
Comprendo que en verdad mucho le temas
al báratro y su fuego calcinante,
en el cual, sientes, casi que te quemas
con tan sólo pensar en ser mi amante;
por eso me rehúyes con pamemas
y, a la vez, te santiguas al instante.
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