Y con el amor entre las olas, y con lo que han separado los relojes;
lo que tiene de perro el oráculo,
y con la víbora que nos muerde el intestino…
los gallos que trillan llenos de lágrimas,
y los charquitos emocionales entre los amigos de la radio…
ese rincón del café humeante, dentro del rincón literario;
esas alquimias en la oscuridad,
y otro nido de papiroflexia por las ramas.