Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Y yo,
que soy la última de la flores
la del beso eterno dedicado,
a ti mis palabras,
mis manos que escriben caricias,
mi corazón sangrante de amor.
Soy sol de una noche,
la poca e inconclusa mujer
que habita en tu corazón.
La que se queda en tu pecho inmenso
aunque no sea gran cosa ni maravilla.
Aun así,
tus ojos me miran de una forma
en la que me haces ser algo.
Algo bello e importante,
algo simple, pero incomparable,
tu brisa fina
y el fin de tus mares.
Yo,
la última de todas las últimas,
aquella que consideras una buena razón para existir.
Un amor en lo profundo de lo bonito,
el toque sordo de la ternura sin palabras,
yo también soy lluvia costera en la marejada,
el Sincelejo que me llama para indicarme tu nombre
y tu estrella del Norte que vino
para amarme.
que soy la última de la flores
la del beso eterno dedicado,
a ti mis palabras,
mis manos que escriben caricias,
mi corazón sangrante de amor.
Soy sol de una noche,
la poca e inconclusa mujer
que habita en tu corazón.
La que se queda en tu pecho inmenso
aunque no sea gran cosa ni maravilla.
Aun así,
tus ojos me miran de una forma
en la que me haces ser algo.
Algo bello e importante,
algo simple, pero incomparable,
tu brisa fina
y el fin de tus mares.
Yo,
la última de todas las últimas,
aquella que consideras una buena razón para existir.
Un amor en lo profundo de lo bonito,
el toque sordo de la ternura sin palabras,
yo también soy lluvia costera en la marejada,
el Sincelejo que me llama para indicarme tu nombre
y tu estrella del Norte que vino
para amarme.
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