Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
El sol nace en nuestro lecho
mientras dormimos sonriendo
y nuestros sueños se mezclan
con las nubes curiosas
que se asoman a la ventana,
las palomas aventureras
se besan tras los cristales,
la luna rezagada
se esconde silbando noches
y el río entre bostezos
va despertando a los peces.
Cuando abro mis ojos
lo primero que veo
son los tuyos cerrados,
tus labios esponjosos,
imantados y perezosos,
deposito un beso en ellos,
sabes a mañana fresca,
a riachuelo dormido,
a próximo desayuno
de risas y ojos claros,
te despiertas, me sonríes
y amanece en mis manos
que acarician tus palabras,
tímidas, desperezándose,
entre besos y carantoñas
llegamos a la cocina
y nos desayunamos
el uno al otro
para empezar bien el día.
mientras dormimos sonriendo
y nuestros sueños se mezclan
con las nubes curiosas
que se asoman a la ventana,
las palomas aventureras
se besan tras los cristales,
la luna rezagada
se esconde silbando noches
y el río entre bostezos
va despertando a los peces.
Cuando abro mis ojos
lo primero que veo
son los tuyos cerrados,
tus labios esponjosos,
imantados y perezosos,
deposito un beso en ellos,
sabes a mañana fresca,
a riachuelo dormido,
a próximo desayuno
de risas y ojos claros,
te despiertas, me sonríes
y amanece en mis manos
que acarician tus palabras,
tímidas, desperezándose,
entre besos y carantoñas
llegamos a la cocina
y nos desayunamos
el uno al otro
para empezar bien el día.
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