Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Son las diez de la noche
y llueve sin precedentes en el mundo de mi noche.
Tal vez muchas ideas para un día
que esta Claridad no sabe
como meditar entre tantos millones de gotas que caen
en el precipicio del alma.
No escampa,
no renace un día con el trueno fuerte.
No mata,
no hiere,
no hay nada,
solo agua lluvia de un invierno que cae
en la noche.
Los pensamientos...
aun siguen allí,
tratando de consolarme por la muerte de la nube
que una vez estaba llena del liquido dador de vida
y electricidad fuerte que mata y asusta con el ensordecedor llamado
de su velocidad por el espacio.
Desearía yo misma ser rayo,
ser trueno,
ser agua,
ser sonido estruendoso y profundo
en el que no confundirían mis ganas de llover
con esta diez horas de la noche
para llorar.
y llueve sin precedentes en el mundo de mi noche.
Tal vez muchas ideas para un día
que esta Claridad no sabe
como meditar entre tantos millones de gotas que caen
en el precipicio del alma.
No escampa,
no renace un día con el trueno fuerte.
No mata,
no hiere,
no hay nada,
solo agua lluvia de un invierno que cae
en la noche.
Los pensamientos...
aun siguen allí,
tratando de consolarme por la muerte de la nube
que una vez estaba llena del liquido dador de vida
y electricidad fuerte que mata y asusta con el ensordecedor llamado
de su velocidad por el espacio.
Desearía yo misma ser rayo,
ser trueno,
ser agua,
ser sonido estruendoso y profundo
en el que no confundirían mis ganas de llover
con esta diez horas de la noche
para llorar.