Una tarde afortunada
la conocí entre la arena.
Dijo llamarse Lorena
cuando me fue presentada.
Una tranquila mirada
tras una oscura melena,
sonrisa tierna y serena
de alegría desbordada.
Ojalá sus cualidades
nunca sean mancilladas
por perversiones y males
por que se ve rodeada.
¡Que respeten tierra y mares
a mujer tan apreciada!
la conocí entre la arena.
Dijo llamarse Lorena
cuando me fue presentada.
Una tranquila mirada
tras una oscura melena,
sonrisa tierna y serena
de alegría desbordada.
Ojalá sus cualidades
nunca sean mancilladas
por perversiones y males
por que se ve rodeada.
¡Que respeten tierra y mares
a mujer tan apreciada!