Después de tanto tiempo de pasión,
he decidido sacarla de mi corazón.
Es tanto el dolor y el sufrimiento
que solo con versos, logro decir lo que siento.
Ahí esta ella con otro, en otro lugar,
yo muriéndome internamente,
imaginándome tocando su piel suavemente,
y ella con otro en algún rincón de un bar.
Estúpido yo, que no logro ver
que al final de la relación se ha llegado,
pero es difícil conocer
cuando la llama de la pasión se ha acabado.
La amé, la amo y la amaré
como a ninguna otra amaré jamás,
de llorar para no podré,
y tampoco dejar el pasado atrás.
Es un dolor infernal el no poder besarla,
y me duele más no poder dejar de amarla.
No poder olvidarla, ni por un momento,
la amo de verdad, y es lo único que siento,
perdón no te puedo olvidar, y lo lamento.
Aníbal Osegueda, El Salvador©
he decidido sacarla de mi corazón.
Es tanto el dolor y el sufrimiento
que solo con versos, logro decir lo que siento.
Ahí esta ella con otro, en otro lugar,
yo muriéndome internamente,
imaginándome tocando su piel suavemente,
y ella con otro en algún rincón de un bar.
Estúpido yo, que no logro ver
que al final de la relación se ha llegado,
pero es difícil conocer
cuando la llama de la pasión se ha acabado.
La amé, la amo y la amaré
como a ninguna otra amaré jamás,
de llorar para no podré,
y tampoco dejar el pasado atrás.
Es un dolor infernal el no poder besarla,
y me duele más no poder dejar de amarla.
No poder olvidarla, ni por un momento,
la amo de verdad, y es lo único que siento,
perdón no te puedo olvidar, y lo lamento.
Aníbal Osegueda, El Salvador©