Alas de marioneta
Poeta asiduo al portal
Encadenaría el baile de cada baiben de tus pupilas
si al amanecer conmigo, algún día, se les olvidara soñar
y con el poco hilo que le quedase al equipaje de mi mochila
tejería un cielo privado donde columpiarnos antes de desayunar.
Mantendría a flote cada latido de tu piel contra la mía,
buceando el infinito abismo de tus labios con sabor a mar
y de tanto remar alrededor de tu cintura, me perdería
en el huracán oculto de tu ombligo, junto a ese par de lunares de cristal.
Me haría mayor pintandole tu nombre a la luna de mediodía
cuando todos los días almorzara de tí, hasta la hora de cenar,
olvidando los cubiertos bajo el descubierto edredón de tus caricias
porque no necesitaría más alimento que el de dormir contigo para poder soñar.
si al amanecer conmigo, algún día, se les olvidara soñar
y con el poco hilo que le quedase al equipaje de mi mochila
tejería un cielo privado donde columpiarnos antes de desayunar.
Mantendría a flote cada latido de tu piel contra la mía,
buceando el infinito abismo de tus labios con sabor a mar
y de tanto remar alrededor de tu cintura, me perdería
en el huracán oculto de tu ombligo, junto a ese par de lunares de cristal.
Me haría mayor pintandole tu nombre a la luna de mediodía
cuando todos los días almorzara de tí, hasta la hora de cenar,
olvidando los cubiertos bajo el descubierto edredón de tus caricias
porque no necesitaría más alimento que el de dormir contigo para poder soñar.