Rolando de los Rios
Poeta recién llegado
Pintada de lluvia,
eres el reflejo que acompaña
mis pensamientos,
la vitalidad pura de aquella
esperanza que escondía,
agonizante, el recuerdo.
Eres lluvia, lluvia infinita,
y para que no me olvides
quiero sostener
un poco de tu esencia
entre mis manos.
Déjame buscar los ojos
que demuestren que no hay
miedo de encontrarte
si un día no apareces.
Para que no me olvides,
voy a pintar mis palabras
en tu mirada,
voy a dejar mis deseos
en la orilla de tus labios,
de tu cuerpo, de tu aliento,
impregnados
como el susurro del viento
en la naturaleza.
Deseo sentir todo de ti,
pues para que jamás me olvides,
voy a ahogarme en el diluvio
que dejan tus sueños y recuerdos,
tormentosos y fugaces,
al tocarme.
eres el reflejo que acompaña
mis pensamientos,
la vitalidad pura de aquella
esperanza que escondía,
agonizante, el recuerdo.
Eres lluvia, lluvia infinita,
y para que no me olvides
quiero sostener
un poco de tu esencia
entre mis manos.
Déjame buscar los ojos
que demuestren que no hay
miedo de encontrarte
si un día no apareces.
Para que no me olvides,
voy a pintar mis palabras
en tu mirada,
voy a dejar mis deseos
en la orilla de tus labios,
de tu cuerpo, de tu aliento,
impregnados
como el susurro del viento
en la naturaleza.
Deseo sentir todo de ti,
pues para que jamás me olvides,
voy a ahogarme en el diluvio
que dejan tus sueños y recuerdos,
tormentosos y fugaces,
al tocarme.