Elisalle
Poetisa
PARA QUE VENGAS
De tanto esperar que vengas
se me han cansado los ojos;
de abrir y cerrar la reja
se ha dañado el cerrojo.
Aliso el mantel en la mesa
como si fuera tu pelo,
a veces merma entereza
para aguardar los anhelos.
Eres la inspiración
desde que te conocí
y hasta las flores del jarrón
parecen preguntar por ti.
Por qué no me seguiste
por el camino aquél.
¿Cómo es que te perdiste
si yo me quedé en él?
Cuando llega la tarde
todo reclama tu ausencia,
miro otra vez la calle y
en el alma eres presencia.
Yo creo en mi Dios, ay, sí creo,
con más fuerza que antes,
si en algún instante te veo,
la cruz ayudo a llevarle.
Hoy, camino de la ermita
junto flores amarillas
y ante la Virgencita
doblaré mis rodillas.
¿Por qué no me seguiste
por el camino aquél.
¿Cómo fue que te perdiste
si yo me quedé en él?
Margarita
09/07/2013
De tanto esperar que vengas
se me han cansado los ojos;
de abrir y cerrar la reja
se ha dañado el cerrojo.
Aliso el mantel en la mesa
como si fuera tu pelo,
a veces merma entereza
para aguardar los anhelos.
Eres la inspiración
desde que te conocí
y hasta las flores del jarrón
parecen preguntar por ti.
Por qué no me seguiste
por el camino aquél.
¿Cómo es que te perdiste
si yo me quedé en él?
Cuando llega la tarde
todo reclama tu ausencia,
miro otra vez la calle y
en el alma eres presencia.
Yo creo en mi Dios, ay, sí creo,
con más fuerza que antes,
si en algún instante te veo,
la cruz ayudo a llevarle.
Hoy, camino de la ermita
junto flores amarillas
y ante la Virgencita
doblaré mis rodillas.
¿Por qué no me seguiste
por el camino aquél.
¿Cómo fue que te perdiste
si yo me quedé en él?
Margarita
09/07/2013
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