Venezolanita
Poeta recién llegado
Amargo considero al tiempo
Sentir que ya tú no estás
y a cuatro años de tu partida
yo aún te lloro en la soledad
Y te siento en el silencio
cuando susurras en mis sueños
con tus pupilas
el amor que profesas
es sencillamente
oírlo, en la inmensidad de la paz
No desesperes, volveré a sentir ese calor materno
que un día abracé
Esos ojos cristalinos, perfectamente hermosos
Que un día contemplé
Embriagantes canciones que eran música de mí soñar
que un día el viento las hizo suyas
esas dulces manos que tantas veces arroparon las mías
que un día sin pensarlo se marcharon
Y el mismo silencio de tu ausencia
se posó sobre los corazones de quienes te aman
dejando al irte
gran nostalgia, gran dolor
pero conservando, de alguna manera
que tu destino era el mejor
en ese olimpo azul de almas blancas
y desde allí, velas por mi
y aquí, aún estas presente
en cada acontecer de mi vida
Te extraño
Sentir que ya tú no estás
y a cuatro años de tu partida
yo aún te lloro en la soledad
Y te siento en el silencio
cuando susurras en mis sueños
con tus pupilas
el amor que profesas
es sencillamente
oírlo, en la inmensidad de la paz
No desesperes, volveré a sentir ese calor materno
que un día abracé
Esos ojos cristalinos, perfectamente hermosos
Que un día contemplé
Embriagantes canciones que eran música de mí soñar
que un día el viento las hizo suyas
esas dulces manos que tantas veces arroparon las mías
que un día sin pensarlo se marcharon
Y el mismo silencio de tu ausencia
se posó sobre los corazones de quienes te aman
dejando al irte
gran nostalgia, gran dolor
pero conservando, de alguna manera
que tu destino era el mejor
en ese olimpo azul de almas blancas
y desde allí, velas por mi
y aquí, aún estas presente
en cada acontecer de mi vida
Te extraño