César Guevar
Poeta que considera el portal su segunda casa
No me interesa que nadie vea que mis ojos te desean,
ni que vean mis ganas de arrancarte el vestido, la falda, blusa...
lo que lleves puesto,
febril y espeso como un cielo en tormenta.
No me interesa que nadie vea mi saludo enronquecido de pasión por ti,
ni mi inconformidad porque estás lejos,
ni tampoco mi impaciencia cuando me riñes y yo solo quiero tenerte
en mi beso y en mis brazos.
No quiero compartir con nadie más el abrazo suficientemente estrecho
para que conozcas -tu sola- la dureza de mi miembro por ti;
por necesitarte con ansia obsesiva
o mi pulso acelerado y mi respiración urgente,
casi jadeante al tenerte muy cerca.
. . .
Así que cada vez que te salude en público
y lo haré siempre
...Cada vez que te abrace en público
y lo haré siempre
Tú y solo tú debes saber que en ese saludo y el abrazo
van juntas todas estas cosas que te he dicho, versos arriba,
para tu corazón de hembra.
Como un ladrón otra vez beso tu boca.
ni que vean mis ganas de arrancarte el vestido, la falda, blusa...
lo que lleves puesto,
febril y espeso como un cielo en tormenta.
No me interesa que nadie vea mi saludo enronquecido de pasión por ti,
ni mi inconformidad porque estás lejos,
ni tampoco mi impaciencia cuando me riñes y yo solo quiero tenerte
en mi beso y en mis brazos.
No quiero compartir con nadie más el abrazo suficientemente estrecho
para que conozcas -tu sola- la dureza de mi miembro por ti;
por necesitarte con ansia obsesiva
o mi pulso acelerado y mi respiración urgente,
casi jadeante al tenerte muy cerca.
. . .
Así que cada vez que te salude en público
y lo haré siempre
...Cada vez que te abrace en público
y lo haré siempre
Tú y solo tú debes saber que en ese saludo y el abrazo
van juntas todas estas cosas que te he dicho, versos arriba,
para tu corazón de hembra.
Como un ladrón otra vez beso tu boca.
Octubre y nocturno como la pasión. 2015. César Guevara.
Última edición: