alexander akerman
Poeta recién llegado
Paradoja
Empapado con las mieles de la vida,
sufriendo los infortunios del amor,
recogiendo a pedacitos, las palabras vividas,
sumergido en las aguas gélidas del temor y del amor.
Temblaba, como el roció con el viento,
se aceleraba los latidos propios de mi alma,
la inconciencia se llenó de un frio invierno,
y mi alegría se llenó de una aparente calma.
Paradoja es ahora mi vida,
te encontré, dulce amanecer sin palabras,
y amándote como te amo, no sé cómo amarte,
y teniéndote entre mis brazos, te deje ir entre miradas.
Empapado con las mieles de la vida,
sufriendo los infortunios del amor,
recogiendo a pedacitos, las palabras vividas,
sumergido en las aguas gélidas del temor y del amor.
Temblaba, como el roció con el viento,
se aceleraba los latidos propios de mi alma,
la inconciencia se llenó de un frio invierno,
y mi alegría se llenó de una aparente calma.
Paradoja es ahora mi vida,
te encontré, dulce amanecer sin palabras,
y amándote como te amo, no sé cómo amarte,
y teniéndote entre mis brazos, te deje ir entre miradas.