Johan Sebastian
Poeta recién llegado
PÁRAMO.
Recóndito paraje extraño,
difícil de encontrarte;
oscura posada
que alberga actores sin nombre;
regiones inexploradas
pero presentidas,
susurran encantamientos
que me alojan en rituales
dolorosos y cotidianos.
Espacios habitados por pasiones
que cual niebla se esfuman
entre mis manos.
¿Qué penumbras se ciñen sobre este páramo?
¿Qué alimañas se desperezan con el calor?
Y aun así,
una velada esperanza
amanece con tu voz,
esa que no distingo entre tantos alaridos.
Tu cuerpo tan anhelado
nunca termina de materializarse,
se esconde de estos deseos fatuos,
se cobija tras estrellas que ya no miro,
pero en fugaces sueños
cargados de pena,
intuyo tu rostro.
difícil de encontrarte;
oscura posada
que alberga actores sin nombre;
regiones inexploradas
pero presentidas,
susurran encantamientos
que me alojan en rituales
dolorosos y cotidianos.
Espacios habitados por pasiones
que cual niebla se esfuman
entre mis manos.
¿Qué penumbras se ciñen sobre este páramo?
¿Qué alimañas se desperezan con el calor?
Y aun así,
una velada esperanza
amanece con tu voz,
esa que no distingo entre tantos alaridos.
Tu cuerpo tan anhelado
nunca termina de materializarse,
se esconde de estos deseos fatuos,
se cobija tras estrellas que ya no miro,
pero en fugaces sueños
cargados de pena,
intuyo tu rostro.
Seba.