evy pineda
Poeta recién llegado
Estas celdas tan frias como las madrugadas en la nieve Siberiana
las cadenas cantan, al moverme, que al fin tienen compañia.
el silencio tambien me acompana
y el triste lamento del viento revuelve mis ansias.
Atravez de la febril luz que se cuela en mi celda
puedo recordar la cadencia de la ansiada libertad.
aquella en la cual corria sin cesar,en la que actuaba sin pensar
esa libertad que me puso estos grillos que ahora desearia abortar.
Presa de la rutina diaria,de las hechos vacios
palabras dichas que se pierden en las horas y dias de mi ausencia;
ausencia que aun se pasea como diablo enjaulado en mis adentros,
ruge sin cesar, arañan mis pulmones sus ganas de escapar.
Tristes son los dias de mi reclusion
triste el camino que no recorro diariamente;
tristes son los suenos que yacen inertes
en el centro de mi paraplejica simiente.
Estas voces que me llaman desde el mas alla
temen abrir la puerta de la vida
e inutilmente contemplar
como no hay vereda mas que caminar.
las cadenas cantan, al moverme, que al fin tienen compañia.
el silencio tambien me acompana
y el triste lamento del viento revuelve mis ansias.
Atravez de la febril luz que se cuela en mi celda
puedo recordar la cadencia de la ansiada libertad.
aquella en la cual corria sin cesar,en la que actuaba sin pensar
esa libertad que me puso estos grillos que ahora desearia abortar.
Presa de la rutina diaria,de las hechos vacios
palabras dichas que se pierden en las horas y dias de mi ausencia;
ausencia que aun se pasea como diablo enjaulado en mis adentros,
ruge sin cesar, arañan mis pulmones sus ganas de escapar.
Tristes son los dias de mi reclusion
triste el camino que no recorro diariamente;
tristes son los suenos que yacen inertes
en el centro de mi paraplejica simiente.
Estas voces que me llaman desde el mas alla
temen abrir la puerta de la vida
e inutilmente contemplar
como no hay vereda mas que caminar.