Carlos Aguilera Sendagorta
Poeta recién llegado
PAREDES DE MI CELDA
Paredes de mi celda
pantallas de mis sueños
objetos de miradas distraídas
barreras de silencios
y de encuentros
y llamadas.
Paredes de mi celda
que son opacidades de miserias
bajo el manto de un lado de algún cuadro
sin historia
y de una madera en cruz que permite
del otro ser mirada.
Paredes de mi celda
muros de conciencia y de palabras
y batallas ganadas sin más sangre
que la tinta de los versos derramados
absorbidos por papeles por la inercia
de la pluma en el blanco de la nada.
Paredes de mi celda
tiempo de mirar sólo a las sombras
que imagino siluetean cuerpo y cara
llenos de grietas, de bolsas, de mis muecas
de regueros de llantos en arrugas
y de manos callosas
y resecas.
Paredes de mi celda.
Universos angulares de mi angustia
donde va mi cabeza atormentada
a oír los alaridos sordos de mi pena
en mi penuria
y a lamentar la deformidad adiposa
de mi alma.
Paredes de mi celda,
diana ocasional de mis tachones
pizarra de un grafiti a mi conciencia:
un garabato a la sombra de mis cejas
que bosqueja entre oraciones
el caos absurdo de la nada...
Sombra en paredes:
mas sombra caótica empujada
por una Luz de la ventana
que se estrella en mi espalda y en mi cara
y se queda como rima de una poema:
humo, polvo, mariposas,
puerta, mujer, Cielo
y amada.