BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tú, descendías por el aire.
Paseante de hielo, deseo.
Cruz entre los escombros y papeles
de la arena indomable. No importa
que bajen a por ti, nuevos
ventisqueros, dioses turbios, de un pasado
entre túneles, lejos de las horas del mármol
nuestro. Alabastro, cenizas invariables,
pasajes bíblicos, brazos sinuosos, tú:
cúspide de anteriores materiales. No importa,
que bajen, o suban, con inoportunos
mensajes, alocados histriones, violentos
de carne. Tú, sigues en el aire.
Tú y tu forma luminosa.
©
Paseante de hielo, deseo.
Cruz entre los escombros y papeles
de la arena indomable. No importa
que bajen a por ti, nuevos
ventisqueros, dioses turbios, de un pasado
entre túneles, lejos de las horas del mármol
nuestro. Alabastro, cenizas invariables,
pasajes bíblicos, brazos sinuosos, tú:
cúspide de anteriores materiales. No importa,
que bajen, o suban, con inoportunos
mensajes, alocados histriones, violentos
de carne. Tú, sigues en el aire.
Tú y tu forma luminosa.
©