Paulo Arenas
Poeta recién llegado
Aquella tumba solitaria
Como mi soledad ninguna
Una flor da vida a aquella lapida con letras borradas por el sol
Nadie la visita
Ni sus hijos, ni sus hermanos, nadie
Es una de tantas que está abandonada
Que sólo la briza de la tristeza la besa
Ahí se encuentra un hombre
O mejor dicho
Lo que queda de él
No sé si fue un buen padre, un buen esposo
Un buen hermano o un buen hijo
Sólo sé que su vida la vivió a su manera
Porque tuvo que vivir lo que le tocaba
Fue como un roble derecho y firme
Nos enseño lo bueno y lo malo de esta vida
Que hay que ser fuerte para no caerse en el camino
Que hay que mirar siempre adelante
Pero
Ya no puedo seguir los pasos que has dado.
Mi viejo
Solo y abandonado
Peor que un perro
Al menos a un perro le doy caricias
¿Y a mi padre?
Ni siquiera lo puedo ver
Como pagas, te pagaran
Como abandonaste, te abandonaran
Es la ley de la vida, de la muerte
Y aunque hayas sido el más bueno,
No regresaras jamás.
Como mi soledad ninguna
Una flor da vida a aquella lapida con letras borradas por el sol
Nadie la visita
Ni sus hijos, ni sus hermanos, nadie
Es una de tantas que está abandonada
Que sólo la briza de la tristeza la besa
Ahí se encuentra un hombre
O mejor dicho
Lo que queda de él
No sé si fue un buen padre, un buen esposo
Un buen hermano o un buen hijo
Sólo sé que su vida la vivió a su manera
Porque tuvo que vivir lo que le tocaba
Fue como un roble derecho y firme
Nos enseño lo bueno y lo malo de esta vida
Que hay que ser fuerte para no caerse en el camino
Que hay que mirar siempre adelante
Pero
Ya no puedo seguir los pasos que has dado.
Mi viejo
Solo y abandonado
Peor que un perro
Al menos a un perro le doy caricias
¿Y a mi padre?
Ni siquiera lo puedo ver
Como pagas, te pagaran
Como abandonaste, te abandonaran
Es la ley de la vida, de la muerte
Y aunque hayas sido el más bueno,
No regresaras jamás.