versos rotos
La poesía es el cristal a través del que miro.
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Paseo por la playa
Sonríes, y las olas verde mar de tu mirada
salpican espuma de pasión sobre mi cara.
Dos brasas ardientes, carnosas, funden el espacio
que nos separa y encienden el glacial entre mis labios.
Me das tu mano, tal como se da una rama al ave,
y yo, descanso mi vuelo, anidando entre tus dedos.
Persigo tus pasos, sobre la efímera huella de agua,
que en la rubia arena, manda bogar hasta tus brazos.
Tu voz, acompañada del rumor dulce de la mar,
trova una balada de sugerentes emociones.
Sonríes, y las olas verde mar de tu mirada,
bañan de deseo el atardecer en nuestra playa.
Paseo por la playa
Sonríes, y las olas verde mar de tu mirada
salpican espuma de pasión sobre mi cara.
Dos brasas ardientes, carnosas, funden el espacio
que nos separa y encienden el glacial entre mis labios.
Me das tu mano, tal como se da una rama al ave,
y yo, descanso mi vuelo, anidando entre tus dedos.
Persigo tus pasos, sobre la efímera huella de agua,
que en la rubia arena, manda bogar hasta tus brazos.
Tu voz, acompañada del rumor dulce de la mar,
trova una balada de sugerentes emociones.
Sonríes, y las olas verde mar de tu mirada,
bañan de deseo el atardecer en nuestra playa.
Del libro en ciernes "Caminos interiores"